jueves, 6 de octubre de 2016

El "Brozas" se pregunta: - Y ahora..., ¿qué...?




"¡La órdiga...!
¡Va el Sanchez, y dimite...!
¡Si hace cuatro dias,
iba el hombre tan campante...!
Y, de pronto,
¡zasca!,
toma dimisión...
Me gustaría ver
la cara que puso el Rajoy,
justico en ese momento...
¡Debió de alucinar...!
¡Lo mismo que todos...!
Y el Sánchez,
con cara de estozolao,
para cumplir con el momento,
se presenta,
y dice que se larga...
¡Yo no entiendo a los políticos...!
Primero,
se atrinchera en el cado,
se arma un cacao del doce,
y él, sigue en sus trece...
Que si el comité,
que si esto es
rebeldía pura y dura...
Cuando,
en lo más impensable,
asoma la jeta,
y suelta un "me largo"...
¡Algo hay que no funciona!
¡Esto tiene truco!
Porque, a mí, el Sanchez,
no me la da con queso...
Éste, vuelve...
¡Ya lo creo que vuelve!
En cuanto el Rajoy se instale,
el Sánchez,
organiza el pitote de unas primarias,
se presenta como candidato,
lo eligen "velis nolis",
monta el cisco
de una moción de censura,
¡y todo patas arriba otra vez!
¡Hay que jorobarse!
¡No ganamos pa sustos...!
Está claro
que el Rajoy,
tiene todo tan seguro
como el agua en una cesta...
Y...¿así vamos a seguir...?











(Archivo: cuevadelcoco.
Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

miércoles, 5 de octubre de 2016

Las torres de Jaca...

 
 
 
 
Torre del Monasterio de las Benedictinas.
 
Aparece, desde mi punto de observación,
como la más alejada...
 
Su chapitel,
brillando al sol de la tarde,
se recorta sobre los campos otoñales...
 
 
 
La torre de las "Benitas",
como decíamos de niños...
 
 
 
Entre tejados,
antenas y chimeneas,
la torre de la Iglesia de Santiago,
antes de Santo Domingo,
se eleva,
mostrando su primitivo estilo románico...
 
 

 
En este encuadre,
se observa algo mejor...
 
 

 
Torre de la Iglesia de N. Sra. del Carmen.
 
 
 

 
La Iglesia del Carmen,
que los PP. Capuchinos
tenían a su cargo...
 
 

 
Alguien habrá,
que todavía recuerde
al P. Hermenegildo de Fustiñana,
con sus anteojos
y su larga barba blanca...
 
 

 
Conocida, desde siempre,
como "torre del reloj",
su chapitel fue desmontado en 1969.
 
Creo que hice,
desde mi antigua casa,
una de las últimas fotografías...
 
Desde el siglo XV,
fue residencia del "Merino",
representante del Rey en la Ciudad-
 
Las campanas,
se exhiben en el patio del Ayuntamiento...
 
 

 
Torre de la Catedral de Jaca.
 
Sólida,
de recios muros,
es, junto con la Ciudadela
y la Peña Oroel,
uno de los tres símbolos de la Ciudad.
 
 

 
La torre, contemplada de cerca...
 
 

 
Detalle del remate,
que se colocó sobre la torre,
con más o menos acierto...
 
La bandera blanca,
es el símbolo
de que no hay epidemia de peste...
 
Cuando la hubo,
una bandera roja,
avisaba del peligro de contagio...
 
 
Estas son, en fin,
la torres de Jaca.
 
Sus campanas,
salvo en un caso,
no han enmudecido...
 
 
 
Y, ¡cómo no podía faltar en esta relación...!,
 la "torre" más alta y antigua:
El Monte Oroel...
 
Impasible,
cambiante según las estaciones
y las horas del día,
parece ser, y es, 
la esfinge protectora
de la Ciudad der Jaca...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: cuevadelcoco.
Imágenes: mirarlook/cuevadelcoco)

 

 
 
 

 

 
 


Los tangos..., ¿por qué son tristes...?


Carlos Gardel.

Luisa, nuestra vecina de rellano,
era pequeña y frágil.

Un poco encorvada,
y siempre vestida con discreta elegancia,
por algo era modista.

Cantaba de la mañana a la noche...

Un pajarillo indefenso,
a quien, en las horas de asueto,
fuera del oscuro caserón del colegio,
me gustaba escuchar...

Cantaba muy bien,
con una voz
agradablemente modulada,
potente incluso,
que, a veces,
nos parecía imposible
que fuera de ella...

Cuando cantaba tangos,
se hacia el silencio...

Ponía el alma en ellos...

Y, siempre,
me encogían el corazón...

Esos tangos tristes,
que hablaban
de amargos regresos,
de retornos teñidos de derrota...

"Volver", "Caminito", "Arrabal amargo",
""Adiós, muchachos", "La cumparsita",
"El día que me quieras", "Mi Buenos Aires querido",
"Melodía de arrabal", "Bandoneón arrabalero"...

!Creo que se los sabia todos...!

Y yo, que llevaba oyéndolos,
desde mis cinco o seis años,
jamás he podido olvidarlos...

Cierto día,
(yo era ya un estudiante
del segundo tramo, no curso, de Bachiller),
me atreví a preguntarle
el por qué
de la tristeza de los tangos...

Me miró a los ojos un momento,
y contemplé tanta desolación,
tantas cosas perdidas,
tanta soledad...,
que, cuando bajó la vista,
para continuar con su labor de costura,
sin haberme dado una respuesta,
lo comprendí todo...

Y, sólo pude decirle,
tímidamente,
"¡gracias...!"

Me sonrió entonces,
con dulzura...,
y siguió cantando...

"!Volveeeeeer,
con el alma marchita,
las nieves del tiempo,
platearon mi sien...!"

Unos años después,
desocupó su piso,
para irse a vivir con su hermana...

Me regaló una nutrida colección
de marcos dorados,
plateados,
metálicos,
de madera...,
pues sólo se llevó consigo,
los dibujos y pinturas
que hubo en ellos
durante muchísimos años...

Pasado el tiempo,
supe que había fallecido...

El frágil pajarillo
dejó de cantar...

Y, en ocasiones,
me vienen a la memoria,
aquellas letras tristes,
desesperanzadas,
que decían adiós
a un tiempo ya perdido...











(Archivo: cuevadelcoco).



Cosas del Coco...


"Senda otoñal".
Grafito sobre papel "Canson",
tipo pergamino.



   "...hace días que no sé nada, o muy poco, de mi amigo el Filosofo...

Alguna vez, el Pájaro Negro, sobrevuela la llanura,
y me trae alguna noticia...

Dice, que mi amigo, sale con los dos perros, 
y, llevando al gato en brazos,
se aleja por cualquier camino...

Luego, se acomoda bajo un árbol, 
tras colocar al gato sobre la hierba,
en un lugar soleado,
y saca un libro 
del bolsillo de su cazadora...

¿Lee...?

¿Se pierde su pensamiento 
al cabo de unas pocas paginas...?

También el Milano me cuenta alguna cosa...

En ocasiones,
planea muy bajo,
sobre el Filósofo,
intentando atraer su atención,
pero no lo consigue...

Sumido en sus meditaciones,
parece ajeno
a cuanto sucede en el mundo...

Estuvo conmigo este verano,
un par de veces...

Le ofrecí agua del manantial,
en el cuenco de barro,
como a él le gusta...

Y me lo agradeció con una sonrisa...

Pero...era una sonrisa triste...

En su segunda visita,
estuvimos conversando 
casi hasta el amanecer...

Fue entonces,
cuando me preguntó por la muerte...

- ¿Qué es la muerte, Coco...?

Y... no supe qué decirle...

Tampoco yo lo sé...

El Filosofo parece cansado...

En unos pocos años,
ha perdido buena parte de su energía...,
y el brillo de sus ojos
ya no es el mismo...

Todos los mediodías,
lo espero a la entrada de la cueva...,
con el cuenco de arcilla cocida,
lleno del agua que tanto le gusta...

- He bebido en muchos manantiales y fuentes,
pero no hay agua como ésta...
Calma la sed,
y sosiega el pensamiento..., dice...

¿Volverá antes de las primeras nieves...?

Luego, las sendas de la montaña,
se hacen intransitables,
y se vuelven peligrosas...

Este otoño es benigno,
con un ligero toque cálido...

!Cómo lo echo de menos...!

Mientras,
sigo esperándolo todos los mediodías...,
con la vasija de dulce agua fresca en mis manos...












(Archivo: cuevadelcoco.
Ilustración: EPT).

martes, 4 de octubre de 2016

Comprar un telescopio... 1



COMPRAR UN TELESCOPIO. 1.

¿Refractor...?

¿Reflector...?

¿Qué marcas son aconsejables...?

Suelen ser algunas de las dudas
que se presentan
ante quienes desean iniciarse
en la contemplación del cielo nocturno...

Ante todo,
y, como paso previo
a la adquisición de un telescopio,
debemos tener
unos conocimientos básicos
de astronomía.

Para ello, 
aconsejo la compra de una 
"Guía de campo de planetas y estrellas",
que nos permitirá,
a simple vista,
familiarizarnos 
con el reconocimiento de los planetas
de nuestro sistema solar,
las constelaciones,
y las estrellas que las componen.




Desde mis comienzos como aficionado,
utilicé, y sigo utilizando todavía,
este, muy aconsejable manual,
de DONALD H. MENZEL,
titulado
"GUÍA DE CAMPO
DE LAS ESTRELLAS Y LOS PLANETAS,
DE LOS HEMISFERIOS NORTE Y SUR".
Editado por "Omega".

Contiene, además,
un interesante apartado,
sobre los diferentes tipos de telescopios
y sus características,
uso de los mismos,
y consejos prácticos.

Podemos ayudarnos
con unos prismáticos
que tengan entreentre 7, 8 y 1O aumentos,
si bien, con unos de 8x,
es más que suficiente.

Lo importante de cualquier instrumento óptico,
no es su aumento o potencia,
sino su capacidad de definición.



Un clásico:
Prismáticos Carl Zeiss,
de 8 x 30.

En todos, encontramos estas cifras.

La primera, 7, 8, 10..., 
se refiere al aumento.

La segunda, 30, 40, 50...,
indica el diámetro de las lentes-objetivo.

A mayor diámetro de los objetivos,
mayor absorción de luz.

No son recomendables,
prismáticos de más de 10x,
porque las vibraciónes
dificultan la observación.



Un planisferio celeste
o buscador de estrellas,
nos ayudará a localizar su posición,
en todos los meses y dias del año.

No olvidemos una pequeña linterna,
para iluminar el planisferio,
cuando lo consultemos.

Hasta aquí,
los primeros consejos.

No es conveniente
lanzarnos a la aventura de comprar un telescopio,
sin estos conocimientos previos.











(Archivo: cuevadelcoco).
















lunes, 3 de octubre de 2016

Meindert Hobbema: Mi obra preferida...





"La avenida Middelharnis"
Meindert Hobbema.

Sí, es mi obra preferida
entre toda su pintura...

Un cielo, de azul diáfano,
transparente y luminoso,
interrumpido por unas nubes,
en absoluto amenazadoras...

Horizonte bajo,
al que se superponen,
en perpendicular,
esas dos filas de árboles,
que,
a pesar de su altura,
nos transmiten
cierta sensación de fragilidad...

El paseante,
da la medida en la composición...

Hobbema,
utiliza el recurso de la perspectiva,
en este caso,
la perspectiva frontal o central,
para acentuar la lejanía...

Si tomamos una pequeña regla,
y partimos desde el personaje,
yendo a las copas de los arboles,
o a los extremos de la avenida,
donde el cuadro se interrumpe,
veremos que todas las líneas
confluyen en el paseante,
o parten de él...

Salvo las horizontales,
claro está...

Al situar el punto de vista tan bajo,
concede más importancia al cielo,
que a la superficie  del camino
y de los campos...

La serenidad que irradia esta obra,
nos habla del un tiempo ya ido,
de una época
irremisiblemente perdida,
que hace
que nos llenemos de nostalgia...

Crónica de un tiempo lejano,
cuya narración
no se basa en palabras,
sino en colores y formas...

A fin de cuentas,
eso es la pintura...

Y Meindert Hobbema,
debió de comprenderlo así...











(Archivo: cuevadelcoco).




Meindert Hobbema: El paisaje...


"Paisaje".
Meindert Lubbertsz Hobbema.
Amsterdam, 1638-1709.

Siempre me ha gustado la obra
de Meindert Hobbema.

Discípulo de Jacob van Ruisdael,
se especializó en paisajes,
con un tratamiento sosegado,
suavemente melancólico,
reflejando atmósferas y lejanías,
sutiles cambios de luz,
lugares y caminos
que debieron serle familiares...




Horizontes bajos,
que dan un gran protagonismo
a los celajes,
siendo las nubes
elemento importante
en todas sus composiciones...




Meindert Hobbema,
debía de tener muy clara
su intencionalidad,
su deseo de transmitir 
emociones apacibles,
un particular universo,
plácido y exento de dramatismos...



Escenas resueltas con minuciosidad,
en las que todos sus elementos son importantes...




Hobbema, se recrea en su propia creación,
manifestando,
a través de sus obras,
que era feliz 
desarrollando su labor...




Sutilezas compositivas...
Reflejos, vibraciones,
movimiento,
en paisajes
aparentemente estáticos...
Sólo en apariencia...
Se adivina el paso de las nubes,
la trémula superficie del agua,
los ramas de los árboles,
acariciadas por un suave viento...




Los personajes de las obras de Hobbema,
son los referentes
para que podamos tener una idea clara
de la grandiosidad del entorno...
Aparecen insinuados,
detallados apenas,
como sobrecogidos
ante el espectáculo natural...



Puede que,
consciente de ello, o no,
deseara realizar una crónica,
un reflejo de su mundo,
temiendo que algún día,
pudiera desaparecer...











(Archivo: cuevadelcoco).