miércoles, 23 de abril de 2014

San Jorge en la pintura...





"San Jorge, el dragón y la doncella".

Vittore Carpaccio.

Venecia, 1460 - Venecia, 1525.26.





"San Jorge y el dragón".

Esta obra de Carpaccio,

se conserva 
 
en la Sala del Cónclave,

de la Basílica de San Giorgio Maggiore,

en Venecia.






Retablo de San Jorge

de la Iglesia

de San Salvador de la Merced, Teruel.

Jerónimo Martínez,

llamado "Maestro de Alcoraz".

Documentado en Teruel,

donde residió entre 1515

y 1560.

Se reconoce

su formación veneciana,

antes de establecerse 

en la capital turolense.







"San Jorge luchando con el dragón".

Eugène Delacriox.

Saint-Maurice, 1798 - París, 1863.







"San Jorge".

David Manzur Londoño.

Neira, Colombia, 1929.






"San Jorge y el Dragón".

Manuel Navarro López.

Barcelona, 1913 - Zaragoza, 2004








(Archivo: cuevadelcoco).



En la Cueva del Coco...


Como cada 23 abril, 
el Filósofo
caminando entre breñas
y senderos angostos,
ha llegado a la cueva
de su amigo el Coco.

Sus dos perros,
enormes, 
fieros en apariencia,
juguetean por el camino,
lo olisquean todo,
y se regocijan
de la llegada del buen tiempo...



Inmediaciones de la Cueva del Coco.


El Coco y el Filósofo,
sentados a la entrada de la cueva,
en esta mañana soleada  del 23 de abril,
están un tanto mustios...

Ha muerto Gabriel García Márquez...

- ¿Llegarán nuevos escritores,
igualmente brillantes,
o más,
para suplir a los que se van...?

-No lo sé, amigo Coco, amigo mío..
Es lo que debiera de suceder...
Pero los escritores de hoy,
los jóvenes escritores de hoy,
parece que tienen más ansia de publicar,
de llenar los escaparates de las librerías,
y ¡cómo no!, sus bolsillos,
antes que ofrecer obras
que soporten el paso del tiempo,
que trasciendan
al transcurrir de los años...

- ¡Pues es una pena...!
¿Se llenará el vacío
de los que han partido para siempre...?

- ¡Ay, Coco, querido Coco...!
Yo no soy profeta...
¡Ni lo pretendo...!
Pero cada día se publica más,
con menos valor literario...
Hay mucha bazofia,
mucho libro de temporada...
¡Fuegos artificiales de las letras...!
Subem, estallan, 
iluminan el cielo...,
y caen...
¡Fuegos fatuos de la narrativa...!

- ¡Pobre Gabriel, que se ha ido...!
Yo no sé, si hoy,
en vez de incordiar a D.Miguel,
que debe estar harto de la misma cantinela
de todos los años,
deberíamos leer
"Cien años de soledad",
y que D.Miguel nos perdone...

- Como tú quieras...
Me parece una buena idea...

Mientras, el gato ciego,
instalado cómodamente
en una cesta llena de suaves jerseys viejos,
retazos de mantas,
 copos de lana
que las ovejas se han ido dejando
entre los ya floridos arbustos,
y que el Coco y el Filósofo van recogiendo,
dormita bajo el sol amable de abril,
"enroscado",
cómo sólo saben hacerlo los felinos...

- Tengo una primera edición...,
voy a buscarla...
¡Vuelvo enseguida...!

Y, el Filósofo,
contempla esos lugares para él tan queridos...

¡Que se van llenando de verdor...!

Sí, será una buena lectura...







(Archivo: cuevadelcoco).





23 de abril: ¡San Jorge...!







"San Jorge".

Natalio Bayo.

Épila, (Zaragoza), 1945.







La Cueva del Coco,

felicita a toda

la comunidad aragonesa

en el Día de San Jorge,

deseando

que este 23 de abril de 2014,

sea una jornada de concordia,

de hermandad 

entre todos los aragoneses,

y que sea también

el inicio de una época feliz,

dichosa y próspera.




¡¡¡MUCHAS FELICIDADES!!!








El Coco, la elegido 
esta imagen 
de un pintor muy nuestro,
Natalio Bayo,
cuya sobra es 
sobradamente reconocida,
como
pintor, grabador, 
e impecable dibujante...







martes, 22 de abril de 2014

EL RETORNO DE MC MAKHARRA. CAPÍTULO VI.

¡Madrid...!

Una calle céntrica, pero discreta.

Detrás de Sol.

Como muchas otras.

Una calle de apenas cien metros, y no muy ancha.

Peatonal desde hace ya algunos años...

(¡Ay, cómo echo de menos el callejear sin rumbo fijo, mientra cae la tarde y Madrid se ilumina...!)

No es difícil confundirla con otras, que, igual que ella, tienen un nombre con resonancias de antiguos oficios ya extinguidos.

Fachadas que evocan  al Madrid castizo, decimonónico, con puertas, balcones y ventas de vieja factura. Los portales..., recias y dobles hojas, de madera oscurecida. Alguno, recubierto de chapa metálica...; clavos de cabeza cuadrada, que semejan pequeñas pirámides, anclan la chapa a la madera. 

Y tiendas...

Fruterías, mercerías...

Tres tascas, dos a un lado de la calle, y una sola, al otro, ofrecen sabrosos picoteos... Son tascas de abolengo, y a pesar de su apariencia, suele verse en ellas a personajes de la política, del espectáculo o de las letras... Gente famosa, vamos...

Y una vetusta librería, que, aunque de viejo, va mostrando las últimas novedades literarias. Y también la prensa, tanto nacional como extranjera, además revistas para todos los gustos. Sus escaparates, apenas si se han remozado. La puerta de entrada, se abre con una manecilla de porcelana blanca y hierro ennegrecido.

Son edificios construídos con otra mentalidad. Con una visión del espacio, donde nunca se tuvo en cuenta esa especie de locura, que dieron en llamar racionalismo, y que tiende al máximo aprovechamiento de no se sabe qué... Así, un inmueble antiguo de cuatro plantas, alcanza la altura de uno actual, de seis o siete..., o más...

Junto a una puerta de hoja única, una placa de latón, grabada al ácido, dice, simplemente:

"LA ATLÁNTIDA.

SEGURIDAD Y VIGILANCIA.

PLANTA PRINCIPAL."

No informa sobre horarios de atención al público, ni ofrece ningún otro detalle. Se supone que ocupa una planta entera, ya que no indica ni derecha, ni izquierda, ni centro... Sus balcones, no muestran ningún anuncio de la agencia. Cortinas, que bien pueden ser de recio algodón, preservan el interior de la curiosidad de los vecinos que viven enfrente, en la acera opuesta. Como esta calle, puede haber muchas en Madrid, y también en otras capitales del interior... Seguramente...

El reloj, el mismo de ese rollo anual de las uvas, da los cuartos para las siete. Luego, las siete campanadas, que llegan un tanto amortiguadas, y que, en ocasiones, hay que estar atentos para escucharlas con claridad...

No hay nadie en las oficinas de "La Atlántida". 

Nadie de los que allí trabajan, en horario de diez a siete, con media hora para tomar un bocado, tiempo que siempre se prolonga... Pero nunca es motivo de llamadas de atención ni nada por el estilo...

Sara, impecable en su "sastre", y de pie, junto al balcón de su despacho, muestra una expresión triste y preocupada..., que nadie puede ver...

Es "su" hora.

Y todos los días, tras las cortinas, que sólo aparta lo justo,contempla el edificio vecino, fijando la mirada en un medio relieve situado entre dos balcones.

Un rostro enigmático, tallado en piedra grisácea, sobre un fondo de mármil negro mate. Y todo el conjunto, rodeado por una sencilla moldura ovalada. Debajo, una fecha: 1851.

Mc, cuando cayó en la cuenta de "ese tiempo" que Sara dedicaba a sus propios pensamientos, comenzó a salir a la calle con cualquier pretexto, al principio. Luego, sin decir nada. Se tomaba una caña, compraba un diario...  Y regresaba al cabo de una hora...

Sara, que jamás dejaba escapar ni el más mínimo detalle , supo así que lo amaba, que era capaz de darlo todo por él.

Sara, sigue pensativa... Se acercan las Navidades... Y una sensación de dolorosa soledad, se apodera de ella...

¡Mc...! Imprevisible... A punto estuvo de correr a su encuentro, de plantarse en el pueblo, pero no lo hizo.

Ha pasado una hora... El reloj, da los cuartos para las ocho. Luego, las ocho campanadas.

Y entonces, como se de un milagro se tratara, oye unos pasos familiares en la escalera, la puerta que se abre..., y siente que el corazón se le dispara..., que le tiembla todo el cuerpo..., que se le humedecen los ojos de pura alegría...

¡Mc ha vuelto!.









(Archivo: cuevadelcoco).




lunes, 21 de abril de 2014

Despedimos a Gabriel García Márquez...




Querido Ganriel:

Siento que te hayas ido...

La vida es así de dura...,
continuas despedidas...

¡Fui tan feliz leyendo tus libros...!

El primero..., "Cien años de soledad",
allá por el verano de 1971...

Devoraba las páginas,
con avidez,
con lectora glotonería...,
porque me cautivaba tu prosa...

¡Esas historias mágicas,
y tan llenas de realidad al mismo tiempo...!

Leí y releí tu obra,
hasta la saciedad...

Me sorprendió
tu forma de transmitirnos
las increíbles aventuras,
dramáticas, trágicas a veces,
no exentas de humor,
de la familia Buendía...

¡Macondo...!

¡Una utopía en medio de la selva...!

Por donde pasaban
los personajes más insospechados...

¡Como el gitano Melquíades,
con su máquina de volar,
su pócima contra el insomnio,
y su radiante dentadura nueva...!

¡Remedios, la bella...!

Creo que todos anhelábamos una mujer así...

¡Y Aureliano Buendía,
superviviente de tantas revoluciones...!

Sí..., era feliz leyéndote...

Desde aquél verano,
me convertí 
en un seguidor incondicional
de tu obra literaria...

¡Has escrito tanto...! 

Y, si te sirve de satisfacción,
lo he leído todo...

¡Gabriel García Márquez...!

Compañero de incontables horas de lectura...

Me alegré al saber 
que la Academia Sueca
te había concedido el Nobel...

¡Justo reconocimiento...!

Te has ido...

Pero..., ¿quién podrá olvidarte...?

Descansa,
inmerso en ese sueño
sin principio ni fin,
un sueño
que deseo sea 
tan maravillosamente irreal,
como las historias que nos contabas...

¡Descansa en paz...!

Y...¡gracias!








(Archivo: cuevadelcoco).



domingo, 20 de abril de 2014

Domingo, 20 de abril: ¡Resurrección!




"La Resurrección de Cristo".

Jacopo Comin,

conocido también como Jacopo Robusti,

y llamado "el Tintoretto"

Venecia, 29 de septiembre de 1516 -

Venecia, 31 de mayo de 1594.




Hoy, Domingo de Resurrección,

este blog

concluye un ciclo

dedicado a la Pasión de Cristo.

Imágenes de los grandes pintores,

que representaron,

desde el día gozoso

de la entrada de Cristo en Jerusalén,

hasta su glorioso triunfo sobre la muerte.


¡Domingo de Resurrección...!

La cueva del Coco,

desea a todos sus seguidores y visitantes...

¡Una muy feliz Pascua!








(Archivo: cuevadelcoco).





sábado, 19 de abril de 2014

Pietá...




Piedad de Villeneuve-lès-Avignon.

Siglo XV.

Atribuída a Enguerrand Charonton.

Louvre).





"La Piedad del Canónigo Luis Desplá".

Obra terminada en 1490.

Bartolomé Bermejo.

Córdoba, 1440 - Barcelona, 1498.

Catedral de Barcelona.






"Pietá". 

Tiziano Vecellio.

Pieve di Cadore, 1477 (?) - Vececia, 1576.

Galería de la Academia, Venecia.










(Archivo: cuevadelcoco).