viernes, 22 de octubre de 2021

Mis poetas: D. Pedro Calderón de la Barca.







 D. Pedro Calderón de la Barca.


"Sueña el rico en su riqueza,

que más cuidados le ofrece.

Sueña el pobre que padece

su miseria y su pobreza.

Sueña el que a medrar empieza, 

sueña el que afana y pretende,

sueña el que agravia y ofende, 

y en el mundo, en conclusión,

todos sueñan lo que son,

aunque ninguno lo entiende..."


"La vida es sueño".

(Fragmento).















(Archivo: cuevadelcoco).







sábado, 9 de octubre de 2021

Howard Phillips Lovecraft.







H. P. Lovecraft.


El verano de 1971 fue fugaz pero muy intenso.

Leía mucho, y más de una noche se me hicieron las mil

devorando páginas sin tregua.

En la librería donde solía aprovisionarme,

hallé un libro que me atrajo inmediatamente,

tanto por su título como por su portada.


 


H. P. Lovecraft.
"Viajes al otro mundo. 
Ciclo de aventuras oníricas
de Randolph Carter."
Alianza Editorial.


"Cuando Randolph Carter cumplió los treinta años,
perdió la llave de la puerta de los sueños."
("La llave de plata.")

Y entonces recordé un cuento infantil, 
leído y releído, que me fascinó, 
no por su contenido, sencillo y maravilloso a la vez,
sino por las posibilidades que ofrecía a mi pensamiento inquieto.
Me hizo compañía entre los diez y los quince años.
Luego, quedó arrinconado,
y años después desapareció.
La historia de dos hermanos, niño y niña,
que encuentran una llave. 
Abría la puerta del reino de las hadas.

De nuevo, una llave y una puerta.

Quién no ha soñado alguna vez,
con poseer el medio de abandonar la realidad,
el mundo cotidiano y su monotonía...!

Posiblemente, la mayoría de los mortales.

"Stargate" es una película que trata de cómo llegar a un mundo,
más allá del tiempo y del espacio,
donde vivir increíbles aventuras.
En este caso, la "llave" consiste en algo más sofisticado,
una tecnología propia de una avanzadísima civilización.


Hay muchos y variados ejemplos,
pero, de momento, estos son suficientes.

H. P. Lovecraft, radicalmente racionalista,
contrasta con la terrorífica mitología que llegó a crear,
y que todavía cuenta con millones de adeptos.

Incluso se entremezclan con la realidad pura y dura,
mitad en broma, mitad en serio.

Ha pasado el tiempo...

El otoño es propicio para jugar con las sombras.

Y, alguna vez, siento, no sé si tentación o necesidad,
el impulso de adentrarme en los sucesos y abominaciones,
que constituyen el universo de Lovecraft.














(Archivo: cuevadelcoco).














































viernes, 8 de octubre de 2021

Fragmentos de soledad.







 


Sólo es eso: Un retazo del pasado,

un pequeño hilo conductor

que termina en otros tiempos.

Y ahora, fragmento de soledad...















(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).










Siempre llega el otoño...

 







Parece que nunca se van a ir

los días ardientes y terribles del verano.

Pero el otoño se desliza

como una pequeña y sutil corriente de agua,

transparente, silenciosa.

Un delgado manto líquido

sobre las rocas planas, 

desgastadas y lisas.

Una mañana de domingo,

amaneció con niebla.

No era una niebla invernal, afilada y fría.

El sol asomaba tras una tapia blanca,

que en ese instante fue gris.

Un disco pálido, soñoliento, quizás cansado.

O era yo quien estaba cansado, cuando el reloj,

siempre hay un reloj en una torre,

aún no había dado las ocho. 

Iba a cruzar la carretera y me detuve un momento.

Hacia el este, la niebla era espesa.

Hacia el oeste, todavía más.

Crucé, deprisa, por si acaso,

y en el otro lado encontré una pequeña culebra,

totalmente inofensiva.

Acerqué los dedos con cuidado, apenas se movió.

Su tacto era suave. Luego, tras una última mirada,

seguí adelante. No volví a verla.

Ahora ya es otoño. De vez en cuando,

recorro algún camino. Y el silencio me rodea.

Es una espiral imprecisa, que no sé si se abre,

como los brazos de una galaxia,

o se contrae, queriendo encerrarme en su misterio.

La tarde y los caminos. Las nubes,

telón de fondo del paisaje,

permanecen quietas, estáticas. 

Y siento que es la hora de volver.















(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).