viernes, 30 de junio de 2023

Días de verano... (4) Versos entre dos luces.







 



La tarde, desvanecida.

Con geranios y claveles

a la sombra de la parra.

Y el viento, entre los laureles.

Sonaba lejos, muy lejos

 eco de mil cascabeles,

y  tiernos cantos de infancia, 

sabor de perdidas mieles.

Navegando en el ocaso,

inmaculados manteles.










(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).


 



ev

ocando

Días de verano... (3) Juan, el Precursor.







Juan, el Bautista.

Leonardo da Vinci.



Se encendieron las hogueras.

En plazas, llanos, descampados, playas...

La noche de San Juan,

el Precursor.

La voz que clamaba en el desierto.

La voz que decía la verdad.

Que anunciaba tiempos nuevos.

¡Juan, el pobre, y, a la vez, dichoso Juan...!

Bautizaba con agua,

incitando a dejar atrás todas las sombras.

Y mirar hacia adelante con ojos limpios,

libres de las telarañas polvorientas,

que evocaban días oscuros y esquivos.

Juan...

El pobre Juan, salido del desierto,

estragado el estómago,

pero con la mirada brillante,

y la voz como el trueno.

¡Preparad los caminos!, gritaba.

¡Preparad las sendas y veredas, 

que ya está muy cerca!

Algunos, lo escucharon y siguieron.

Otros, pasaron de largo.

¡Está loco y apesta! Son palabras de alguien

que ha perdido la razón.

Juan, seguía bautizando y clamando.

La voz del Precursor.

¡Juan, bendito Juan!










(Archivo: cuevadelcoco).




 

sábado, 24 de junio de 2023

Días de verano... (2)











 

Podría ser un verano tranquilo y apacible...

Pero ya veo que no...

Hace tiempo que el mundo,

nuestro mundo, 

nuestra casa,

dejó de ser un lugar seguro...

De niños, 

en algún momento, 

acaso en mitad de nuestros juegos, 

alguien decía: "...me voy a casa..."

¿Por qué se iba...?

Quizá porque necesitaba en ese momento

el contacto con el ambiente familiar,

con los espacios, objetos y personas,

que conformaban su mundo...

Se jugaba en la calle...

"...la calle es la casa de todos...", nos decían...

Sí, pero nuestra casa sólo era una...

El núcleo de la vida,

de esas existencias que apenas rozaban los diez años...

Allí, tiempos austeros, 

se desarrollaba, de año en año,

la faceta más importante: Sentirnos protegidos.

¿Qué es el mundo, a fin de cuentas...?

¿Qué es este planeta...?

Una esfera, que no llega a ser perfecta, 

y que viaja por el espacio,

alrededor de una estrella,

que no es la más grande,

situada en los confines de la galaxia...

Y que ya no es un lugar seguro...

Vivimos en la incertidumbre,

en la eterna duda, 

somos un suceso aleatorio...

Como lo es tirar los dados sobre la mesa...

Comenzamos un verano,

y no lo comenzamos bien...

No es pesimismo, es la realidad.

A veces, hay que enfrentarla, aunque nos duela.

Y, en esta ocasión, nos duele, y bastante...

El verano...

Interminables ocasos,

fuego al mediodía

y algo de frescor en los amaneceres...

Pero, el mundo, ya no es un lugar seguro...










(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).



 





 

jueves, 22 de junio de 2023

Días de verano... (1)







Ayer,21 de junio, 

estuve hablando casi una hora con mi amigo,

mi amigo de toda la vida,

y que, a pesar de los pesares, 

del tiempo, la distancia,

y un sin fin de peripecias,

seguimos siéndolo...

Evocamos recuerdos 

de nuestra adolescencia y juventud...

Porque no hay nada 

que endulce y aclare el pensamiento

como recordar momentos gratos,

sobre todo si han han compartido en una época

"de vino y rosas"...

Al menos, rosas sí que había...

Y luego, los libros...

¡Ay, los libros...!

La pasión de nuestras vidas...

¿Qué hubiera sido de nosotros sin los libros...?

Y, por último, las chicas,

aquellas chicas que solíamos idealizar,

adoradas en el altar de nuestros sueños...

Compañeras de Bachiller, 

aquél Bachiller de antaño...

Mas de una nos quitaba el sueño,

o lograba distraernos con el aura de sus cabellos 

bajo el sol primaveral...

Luego, la noche, la soledad y el silencio...

21 de junio...

Verano.










(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlook/cuevadelcoco). 




 

lunes, 12 de junio de 2023

Ha pasado un año...







 

Ha pasado un año...

La parra silvestre asoma de nuevo...

Pero...¿Es la misma...?

Quizás Heráclito tuviera alguna respuesta.

O, acaso, meditara,

sin llegar a ninguna conclusión...

Ha pasado un año...

¡Cuántas cosas hemos visto...!

Demasiadas, o demasiado pocas,

según se mire. 

A nueve días del verano, 

las lluvias van y vienen.

Cielos de azul brillante y profundo,

nubes densas u oscuras.

El mismo contraste de nuestras vidas.

Esta tarde, he encontrado un ejemplar

de "El lobo estepario".

Herman Hesse, sigue atrayéndome.

Un ejemplar, de A/E, 

desencuadernado, con hojas sueltas,

y una fecha al principio.

Fecha, que prefiero dejar en el limbo del tiempo.

Hay otros dos ejemplares más,

el último, se mantiene sin esos desperfectos

que ocasiona el hecho

de ser un libro recurrente...

También se vuelve a los libros.

Se recuerda con ellos,

porque son, y han sido, parte de nuestra vida.

Volver...

Como el tango de Gardel...

Volver...

A veces, me pregunto para qué volvemos...

Tampoco he hallado una respuesta...












(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).