jueves, 31 de marzo de 2022

Este marzo que termina...








No estará mucho tiempo posado en esa rama...

En cualquier momento, desplegará las alas,

y se irá, ¡quién sabe a dónde...!

Y marzo, todavía en su rama,

aunque sea por una horas,

también saldrá volando...

El paso del tiempo nos llena de tristeza.

¡Ay, que los días no vuelven...!

Te recuerdo en esta tarde, que va declinando...

También tuvimos nuestra rama.

Instituto, el descanso a media mañana, 

vuelta a las aulas, y a casa.

Te acompañaba hasta tu portal, 

un fugaz beso, hasta la tarde,

paso a buscarte, vale, no te vayas aún,

reencuentro antes de las dos horas de clase,

quedamos a la salida, el primero en llegar, que espere,

paseo por el parque, frío, viento frío,

se me saltan las lágrimas con este viento,

dame la mano, ¡qué mano tan fría...!,

y el rumor del agua en la pequeña fuente,

tenemos que volver, hasta mañana...,

un beso precipitado, y otro, y otro,

no me sueltes la mano, no te vayas,

y yo me iba, llevando conmigo 

esa última mirada tuya.

Amorosamente traviesa,

prometedora de dulces tardes de junio,

hierba alta, dorada por las luces del ocaso.

Nuestra rama, invisible,

sólo real para nosotros,

avecillas sin alas propias todavía...











(Archivo: cuevadelcoco).


 


 

Don Quijote y yo.

 





"Don Quijote y Sancho".

Ilustración de Gustavo Dore.


En una de las estanterías, estaba "el Quijote",

o sea, "La historia del ingenioso hidalgo

Don Quijote de la Mancha",

de Miguel de Cervantes.

Pero esto, que era de Cervantes, ya lo saben todos.

Todos..?

Quizá los de mi generación lo sepamos, 

pero los chicos de hoy, 

la verdad es que lo dudo.

Decía que estaba en las estanterías del pasillo.

Un libro grande y grueso, encuadernado en piel,

y con huellas del paso del tiempo.

Si, allí estaba, esperando.

Yo, en una tarde solitaria de octubre,

no me atrevía a sacarlo de allí.

Diez años, once en enero.

Sería para partirse de risa,

 como afirmaba el padre escolapio,

que intentaba transmitirnos una buena  ración,

día a día y paso a paso,

de útiles enseñanzas y otras cosas que lo eran menos,

con el fin de superar el examen de Ingreso en el Bachillerato.

Prueba que se realizaría a principios de junio.

O sea, que Cervantes escribió un libro de humor...

Hoy, ya no lo veo así.

Es una historia amarga, llena de incomprensión,

y saturada de soledad.

D. Quijote se mueve entre personajes

de las más variadas condiciones y estamentos sociales.

Todos se burlan de él.

Que continúa su andadura, impasible,

conmovido sólo por las constantes injusticias que contempla,

y que se le van presentando a lo largo de sus aventuras.

Su ideal, y más vale tener uno que ninguno, 

aunque sea causa de sus muchas contrariedades,

lo eleva por encima de sus semejantes.

Que no creen en nada...

Y si creen en algo, ese algo está reseco,

 apergaminado, gastado y sucio.

Todos los impulsos del hidalgo,

son una ofrenda a su dama.

Cervantes, D. Miguel, acaso sin ser consciente de ello,

escribió una historia de amor.

Que termina mal, muy mal.

Don Quijote, a pesar de los pesares,

es el único que se salva, 

porque sólo él evoluciona,

y llega a ser consciente de su propia identidad.

apunto de cruzar a la otra orilla,

reconoce que es y se llama Alonso Quijano.

Un día estuvo cuerdo, 

luego, perdió la razón,

y, por fin, tras muchas desventuras,

vuelve a ser él msmo.

Los demás, incluído Sancho, 

seguirán atados a la rutina, a la monotonía,

al gris estado en el que todos los días son iguales.









(Archivo: cueva del coco).








viernes, 25 de marzo de 2022

Primavera: Traviesa y efímera...







 


Cuando el invierno parece

que comienza a alejarse,

(pero solo lo aparenta...),

nos quedamos sorprendidos,

contemplando la nueva floración...


Y aún no es primavera...


Pero la naturaleza parece tener prisa,

comienza a impacientarse,

y asoman las primeras flores,

tímidas, delicadas,

que parecen pintadas

por un artista oriental...


Es la vida, que retorna,

y se despereza lentamente...


Pero es tan fugaz, 

desaparece tan pronto...!

Como un sueño feliz,

del que despertamos con una sonrisa...


Y los pétalos se van con el viento,

los envuelve en sus remolinos,

 se los lleva lejos...


Las primeras hojas, tiernas y transparentes,

se van desplegando con el sol y la lluvia...


Es el final del sueño,

un hermoso sueño...










(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).

(Dedicado a Yayo Félix, que me anima a seguir...)