preludia soledad en el camino.
La demacrada sombra de un recuerdo
silba doliente en torno a las colinas,
envuelta en viejos aires carcomidos...
Sobre la suave seda de los prados,
esperanzada claridad de luna
prodiga sus caricias cristalinas.
Suspiros de murciélagos ancianos,
-crujiente celofán, groga del vuelo-,
se posan en las gárgolas dormidas.
Cierra sus claros ojos resignados,
prendida en invisible telarañas,
la tierna luz solar, estremecida...