Sueño primaveral, bajo la nieve.
Impaciente letargo de un almendro
que anhela ruiseñores en las frondas.
Aquella fresca hierba que ascendía
a las estrellas, vírgenes de cópulas,
es una oscura mancha en la blancura
del muro, donde el sol anaranjado
acariciaba rosas encendidas.
La nieve arremolina los recuerdos
en torno a mi memoria confundida.
Por la suave ladera, tapizada
de albos esplendores invernales,
un fantasma crujiente se aproxima
en serena quietud, mientras avanza...