jueves, 19 de marzo de 2015
Valencia y San José...
miércoles, 11 de marzo de 2015
Recuerdo del 11-M...
Poesía...cada día...
sábado, 30 de noviembre de 2013
Adiós a noviembre...
domingo, 24 de marzo de 2013
¡Domingo de Ramos...! (5)
¡Domingo de ramos...! (4)
jueves, 5 de abril de 2012
lunes, 21 de marzo de 2011
Poesía...cada día...
sábado, 27 de noviembre de 2010
San José de Calasanz: 27 de noviembre...

No deseaba cerrar este blog, por hoy, sin tener un recuerdo para José de Calasanz, el Santo fundador de la Escuela Pía, cuyo lema ha sido y es, "Piedad y Letras". Todos los años, cuando se aproximaba esta fecha, la comunidad escolar se conmovía, salía de su estatismo y de sus diversificados recintos, para ser todos uno. Partidos de fútbol, carreras ciclistas, sesiones de cine... Todo para celebrar y conmemorar la labor de un hombre, cuyo amor por la infancia desvalida e ignorante de su época, le llevó a fundar, a costa de sacrificios, esfuerzos y sinsabores, una escuela diferente, donde todos, sin distinción de clases, tuvieran un lugar donde aprender, donde formarse, donde sembrar la semilla de futuros hombres íntegros, instruídos, alejados de la ignorancia, y, a la vez, humanos, piadosos y compasivos con sus semejantes...
José de Calasanz, humilde, caritativo y santo, bien merece estar en lugar destacado entre los benefactores de la humanidad, en su aspecto más débil e indefenso: Los niños.
En la Catedral, todos a una, cantábamos su himno: "Padre, que de los niños, buscaste siempre el bien..."
Luego, cohetes, suelta de globos, festejos, cine, y, ya de noche, fuegos artificiales y la tradicional hoguera en el patio del colegio...
Sin duda, José de Calasanz, el Santo de los niños, sonreía desde las alturas celestes...
¡Bendita sea su memoria...!
(Imagen: "La última Comunión de San José de Calasanz", de Francisco de Goya).
jueves, 24 de junio de 2010
Noches de San Juan...
No importa el lugar...
Lo importante son las hogueras...
...donde arde todo lo negativo,
todo lo que no se desea,
todo aquello que signifique...

...tristeza, dolor, sombras...
miércoles, 23 de junio de 2010
lunes, 21 de junio de 2010
Poesía...cada día.
Un poco de paz...

domingo, 9 de mayo de 2010
Cuando se pierde la esperanza...
La esperanza es lo que nos mantiene vivos...Sin esperanza, estaríamos condenados a caer en un abismo de sombras...
¿Qué nivel de esperanza tenemos en España...?
Probablemente, ninguno...
Claro, que, la esperanza no es susceptible de medidas que contengan alguna fiabilidad...
Pero, esperanza, cada vez hay menos...
No hay esperanzas de salir de la crisis, al menos en mucho tiempo...
No hay esperanzas de que la crisis laboral pueda tener solución...
No hay esperanzas de que un partido polítco arrastre al que actualmente nos desgobierna, y tenga la sabiduría, valentía y prudencia necesarias para sacarnos a flote...
Y, sin esperanza..., no nos queda nada...
Sólo el consuelo de ver amanecer, y de contemplar el ocaso, y decir: "-Un día más..."
Como un organismo deshauciado por la ciencia médica, que cuenta las horas, y que cada nuevo sol es un triunfo...
El país está reseco, material y espiritualmente...
Los ciudadanos, el españolito de la calle, languidecen mientras contemplan un partido de fútbol...
O escuchan las sandeces de nuestros políticos en los telediarios...
Que, últimamente, van tomando un sospechoso cariz de libro de profecías...
sábado, 1 de mayo de 2010
...vuelven las oscuras golondrinas...
El Filósofo ha levantado la vista para contemplar cómo han vuelto las golondrinas...Bajo el alero de su casa, en la llanura, han ocupado sus nidos, que, acaso, se han visto algo deteriorados por los rigores invernales...
Todo vuelve, todo renace...
Es el milagro de la vida, que resurge después de la más cruda estación...
Han vuelto las golondrinas, ajenas a los afanes de este mundo...
Indiferentes al diario ir y venir de los hombres y mujeres...
Impasibles ante crisis, vaivenes políticos y otras miserias humanas...
Ellas están aquí de nuevo.
Han cruzado desiertos, sobrevolado montañas, atravesado el mar, para volver a sus nidos...
Esos nidos que quedaron vacíos con los primeros vientos precursores del invierno.
Y que, ahora, de nuevo, son su refugio...










