Mostrando entradas con la etiqueta 16 de octubre de 2016. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 16 de octubre de 2016. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de octubre de 2016

Mujeres fotógrafas: Julia Margaret Cameron...




Julia Margaret Cameron,
(1815-1879),
decidió dedicar su vida a la fotografía,
desde el momento en que su familia
le regaló una cámara,
con la intención de que se distrajera y divirtiese.

Este regalo
cambiaría su vida,
 aburrida y convencional,
al apasionarse
por una constante actividad,
que la llevaría,
no sólo a retratar
a personajes famosos de su época,
sino a crear
su icónico y particular universo.

Tuvo que enfrentarse
con los reaccionarios fotógrafos
de la época victoriana,
de quienes hizo caso omiso.

Que esta pequeña muestra de su amplia obra,
sirva para adentrarnos
en un mundo, ya desaparecido,
del que, Julia Margaret Cameron,
con su especial sensibilidad,
supo transmitirnos
su faceta más bella y poética.



"Beatrice".



"Retrato".



"Christabel".



""Una fantasía creativa".



"Composición".



Retrato de Sir John Herschel,
astrónomo y matemático.



Un actor de su época.



Otra imagen de Sir John Herschel.



El pictorialismo fotográfico
de Julia Margaret Cameron.



"Estudio".



Lírica sensibilidad...



"Alethea".



"Tristeza".



"Virginia Woolf".
Realizó varios retratos
de la extraordinaria escritora.



"Charles Darwin".
Posó en numerosas ocasiones
para Julia Margaret Cameron.



El encanto infantil...



"Pequeña meditación".











(Archivo: cuevadelcoco).

Mirar atrás...





"Quien olvida su historia,
está condenado a repetirla".
George Santayana.


Últimamente, 
aparecen en los medios,
algunos coletazos informativos,
relacionados
con ese pseudoinvento,
nefasto,
cochambroso,
y marcadamente necrófilo,
conocido como
"Memoria histórica".

Cuando,
los ilusionados votantes
de aquel radiante día de junio
de 1977,
depositamos nuestras papeletas
en las recién estrenadas urnas,
creímos,
¡pobres ingenuos!,
que un viento nuevo,
aromado de vida y esperanza,
había comenzado a llevarse
las miasmas y virulencia,
de un pasado, que, 
lo mejor era enterrarlo bien hondo.

¡Cuánto nos equivocamos!

La mala sangre,
la podrida mala sangre
del revanchismo,
del odio irracional,
parido por el conservadurismo,
de los eternos e inextinguibles
enfrentamientos,
supuestamente ideológicos,
pero con un trasfondo 
mucho más negro,
seguía y sigue corrompiendo
las venas y arterias
de este maltrecho país.

Ya pudieron soplar
vientos renovadores,
ya pudieron correr brisas
que susurraban bellas frases
de nuevo entendimiento,
de hermanada convivencia...

Los aires nuevos,
apenas nos rozaron,
y, tristemente,
tomaron el rumbo de regreso...

 Así, cierto día,
amanecimos con cantos de sirenas,
en forma de una "Ley de memoria histórica",
una falacia
ávida de abrir tumbas,
de turbar la paz
de cuantos yacían en campos,
en montes,
y en las orillas de carreteras y caminos...

Los que cayeron,
a manos de uno y otro bando,
hace tiempo que duermen el sueño eterno...

Y...¡qué mejor lugar,
que en medio del natural silencio,
bajo las estrellas,
el sol de cada mañana,
y el vuelo alegre de los pájaros...!

Pero, no...

Había que reavivar
amargos rescoldos,
había que reiniciar el fuego
de hogueras apagadas...

Resucitar rencores trasnochados...

La "Memoria histórica",
en vez de hacer patentes
los errores cometidos,
para no tropezar de nuevo en ellos,
en lugar de conducirnos
por una senda de buena voluntad y entendimiento,
prefiere obligarnos
a recorrer los caminos tortuosos
del odio y revanchismo más irracionales...

Y jamás desarraigados...

Lo importante es el hoy...,
y sobre todo, el mañana...

El pasado ya no existe...

Sólo poseemos el futuro...

Y...¡ no puede estar en manos de cualquiera...!











(Archivo: cuevadelcoco).