lunes, 15 de junio de 2026

El fin de la infancia...







 Ilustración de Mateo Lahoz.


El fin de la infancia...?

Nunca se sabe el momento preciso...

Aunque, en ocasiones se siente...

Algo así como un desgarro,

íntimo y doloroso,

de ese velo de gasa,

dulce y acogedor,

que protegía la mirada

de la turbulencia de años venideros...

Tras un verano de luces,

de mañanas junto al pequeño río,

de paseos vespertinos

y completa despreocupación,

me hallé un día de octubre,

en el horroroso, áspero y agresivo,

desconocido espacio,

de aquellas aulas,

que no tenían nada de solemnes,

pero mucho de inhóspitas...

Y supe, entristecido y resignado,

que la infancia, mi dorada infancia,

comenzaba a quedarse atrás...





(Archivo: cueva del coco.

Ilustracion de Mateo Lahoz.)









viernes, 24 de abril de 2026

El retorno...






"Nocturno primaveral."

Ilustración de Mateo Lahoz.



Como un peregrino 

herido de nostalgia,

he regresado.

Camino por las viejas calles,

que brillan bajo la luna, 

cuando ha cesado la lluvia...

Esas calles,

escenario de mis juegos infantiles,

de mis primeras ilusiones,

del amor aún infantil,

que me estremeció una tarde,

reflejado en tus ojos

de dulce adolescente enamorada...

Hoy, que el tiempo

abriendo surcos cada vez más amplios,

nos separa y nos aleja todavía más,

sólo soy un paseante solitario,

ávido de jardines soñolientos,

de cansados surtidores

que, acaso,

refrescaron nuestros labios

dolidos por ardientes besos...

Hoy, he regresado,

y camino lentamente

por las calles dormidas,

bajo la fresca luna 

de un nuevo mes de abril.







(Archivo: cuevadelcoco.

Ilustración: Mateo Lahoz.)



 

miércoles, 8 de abril de 2026

Los romanos y el dios de las puertas...







 

 



Jano, el dios romano de las puertas.


Los romanos, tenían dioses para todo,
utilizados a modo de remedios medicinales...
o casi...

El panteón romano,
fue herencia de los griegos.

Sólo un dios es original de Roma.

Se trata de Jano,
el de los principios y finales.

Por eso dio su nombre al mes de enero.

Jano, el de las dos caras,
protector de las puertas
y de los límites.

Su templo,
permanecía con las puertas cerradas
en tiempos de paz.

Pero, como Roma siempre andaba
de conflicto en conflicto,
las puertas del santuario,
estaban abiertas para que el dios
ejerciera su influencia protectora
sobre las sufridas legiones,
sin toparse con ningún obstáculo.

Se le representaba con dos caras,
Janus Bifrons.
E incluso con cuatro,
Janus Quadrifrons.

Hoy, Jano es el arquetipo universal
de los umbrales, 
la dualidad,
la contradicción 
y la reflexión sobre el tiempo.

En la literatura, filosofía y psicología,
representa todo cuanto abarca opuestos...








(Archivo: cueva del coco.)

viernes, 3 de abril de 2026

Semana Santa...

 





"Cristo caminando sobre las aguas."

Iván Aivazovski.



Oh, la saeta, el cantar

al Cristo de los gitanos,

siempre con sangre en las manos,

siempre por desenclavar!


Cantar del pueblo andaluz,

que todas las primaveras

anda pidiendo escaleras

para subir a la Cruz.


Cantar de la tierra mía 

que echa flores

al Jesús de la agonía 

y es la fe de mis mayores.


Oh, no eres tú mi cantar,

no puedo cantar ni quiero

a ese Jesús del madero,

sino al que anduvo en la mar.


Antonio Machado.

"La saeta".







(Archivo: cueva del coco).

martes, 31 de marzo de 2026

Marzo se va...












Edith Holden: "Marzo."


Marzo se va...

Fruta ácida, engañosa,
que nos hace creer 
en días de primavera,
mientras lluvias y vientos 
azotan los almendros floridos.

Marzo, por fin se va...

El viento se pasea
por los deshabitados caminos,
levantando nubes de polvo gris,
y arañando los charcos...

Marzo, que ya se va...

Aún conservo el recuerdo 
de aquella primavera...

Palabras que quedaron
prendidas en las nubes...

Por fin, marzo se va...!










(Archivo: cueva del coco.)


 

domingo, 26 de octubre de 2025

Nuevas historias de "el Brozas".







Ilustración de Mateo Lahoz.


"Otoño...!
Una palabra para ser pronunciada
casi en un susurro...
Para mi,
y quizás es consecuencia de mis años escolares, 
todo se reanuda en otoño...
Alguien me dijo, 
y tenía, razón,
que se parece a un lento atardecer...
Sí, la primavera es hermosa..
pero muy breve...
Apenas da tiempo de sentirla...
El otoño invita a la reflexión,
a la soledad,
al reencuentro con el yo extraviado,
deslumbrado como un animal silvestre
por las ardientes luces estivales...
Vuelta a nosotros mismos, en resumen.
Y evoco ahora una mañana de principios de octubre:
En el patio del Instituto,
nos reuníamos por cursos...
Los nuevos, novatos de verdad,
llegados de los colegios,
con sus rostros tensos,
esperaban...sin saber qué.
Apareció el bedel, 
con cara de haberse tomado ya varios "chatos" de tinto,
expresión constantemente malhumorada,
y varias hojas de papel en las manos.
Todos callaron.
Fue llamando.
Los nuevos, los de primero,
aquel primero de entonces,
primera etapa de un largo bachiller de siete años,
entraron, vacilantes...
Niñas con trenzas,
entre preadolescentes en pantalón corto todavía.
Y nosotros...
Las chicas ya eran mujeres...
Nos dirigíamos a ellas con cierto respeto...
Oh, cómo habían cambiado...!
Sin duda, el verano tuvo algo que ver.
Nuestro último año en esas aulas, 
un cúmulo de horas, de mañanas y tardes,
de profesores que aún continuaban,
de otros nuevos... 
Y sentí, y creo que lo sentimos todos,
un breve escalofrío.
Sólo quedaba un año.
Luego, la universidad...
Luego, la vida...,
la vida como adultos...
Ella, se acercó, sonriente...
Desde ese día, nos sentamos juntos en el aula...
Su rostro, su cuerpo, su mirada...,
su voz de mujer/nińa...
También se le notaba la misma incertidumbre.
Los tiempos escolares, tocaban a su fin.
Y así fue..."







(Archivo: cuecadelcoco.
Ilustración: Mateo Lahoz.)

 

domingo, 19 de octubre de 2025

Mis poetas:: Antonio Machado.








 Ilustración de Mateo Lahoz.


RECUERDO INFANTIL

Una tarde para y fría 
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía 
de lluvia tras los cristales.

Es la clase. En un cartel
se representa a Caín 
fugitivo, y muerto Abel
junto a una mancha carmín.

Con timbre sonoro y huevo
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano 

Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
mil  veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón.

Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.


Antonio Machado.










(Archivo: cuevadelcoco.
Ilustración: Mateo Lahoz.)
 

jueves, 28 de agosto de 2025

25 de agosto: San José de Calasanz...






"La última Comunión de San José de Calasanz".

Francisco de Goya.


No deseaba terminar el mes de agosto, 

sin dejar un recuerdo, 

cariñoso y emotivo,

a José de Calasanz,

el Santo fundador de la Escuela Pía.

Pasé mi infancia

y parte de mi adolescencia

en las aulas del vecino colegio.

Multitud de recuerdos...,

unos, brillantes,

otros, más oscuros...

Pero, entre los más gratis,

estaban las fiestas conmemorativas,

celebradas, no sólo en el colegio,

sino por toda la comunidad estudiantil,

ya que José de Calasanz 

era el Santo Patrono

de todas las escuelas españolas.

Días dulces de finales de noviembre...

Tardé en saber,

tenía nueve años cuando me enteré,

de que la festividad de celebraba el 25 de agosto.

Claro, que, nosotros,

mocosos ajenos a todo lo que no fuera

atrapar ranas por la mañana 

y grillos al atardecer,

sólo conocíamos el 27 de noviembre,

como el gran día del Santo.

La verdad es que era muy venerado,

respetado y querido.

José de Calasanz,

audaz e innovador,

al fundar una escuela pública gratuíta,

sin distinción de clases,

revolucionó el sistema educativo,

bajo el lema de "Piedad y Letras".

Bendito sea su recuerdo!






(Archivo: cueva del coco).

 

jueves, 21 de agosto de 2025

Así éramos nosotros...







Así éramos nosotros...

O, así fuimos nosotros...

Aún recuerdo nombres...
y apellidos...

Algunos, ya partieron,
otros, todavía caminamos 
por este mundo cada vez más incierto,
más inseguro y sombrío...

Seguramente, 
habríamos jugado y peleado,
en ese patio de recreo,
escenario 
de nuestros momentos de diversión.

La fotografía,
fue tomada en el mes de mayo,
de 19..., 
mejor lo dejo así,
omitiendo el año.

Todo era más fácil,
más sencillo,
sin complicaciones.

Las horas del día,
divididas entre colegio, casa y sueño.

Y ese ciclo de las estaciones,
que sólo se diferenciaban por el clima, 
más frío o más cálido.

Y un horario inflexible,
igual para todos.

Qué sabíamos nosotros del mundo,
fuera de nuestras casas
y del recinto escolar...!

Apenas nada,
acaso, algún eco,
que se diluía entre juegos,
gritos y risas...

Apenas nada...










(Archivo: cueva del coco).







 

lunes, 18 de agosto de 2025

"Me voy a mi casa..."






 


Ilustración de Mateo Lahoz.



Se jugaba en la calle, 

en una pequeña plaza, 

en la confluencia de cuatro esquinas...

Al salir de clase, 

con el bocadillo en la mano,

y ataviados con la bata del colegio,

jugábamos...

Gritos, discusiones,

pero siempre con buena voluntad...,

siguiendo el dorado e imperecedero mensaje:

"Gloria a Dios en los cielos..."

Así debía de ser, y así era.

Devorado el bocadillo,

y mientras se pateaba un balón,

que había conocido tiempos mejores,

alguien decía: 

"Me voy a mi casa..."

Y ese niño,

sin razón aparente,

se iba.

Todos callábamos.

Porque alguna vez, 

alguno de nosotros, o todos,

habíamos pronunciado las mismas palabras.

Por qué..., no había ninguna razón a la vista.

No era enfado,

ni cansancio del juego.

Era, pura y simplemente,

la necesidad de sentirse arropado, 

de respirar la atmósfera familiar,

de estar cerca de padres, hermanos y abuelos.

Porque, "mi casa",

lo era todo...

El microcosmos donde se nacía,

crecía, y se compartían tantas cosas...

Donde, una mirada,

cariñosa y comprensiva,

unas palabras de afecto,

valían más que el resto del mundo...

"Mi casa...", el refugio más cálido y seguro,

el entorno sin precio.

Al final de la jornada,

se dormía en paz, 

porque... aquel espacio,  

era "mi casa..."








(Archivo: cuevadelco.

Ilustración: Mateo Lahoz.)


sábado, 16 de agosto de 2025

Verano de 1960: Las noches del satélite...







 

 

"ECHO 1".

Primer satélite de comunicaciones.


Aquel verano de 1960, 

que hoy se me antoja largo,

lo fue de verdad 

Vacaciones desde el 21 de junio,

hasta el 15 de septiembre...

Esa sí que era, realmente,

la edad de la inocencia...

En agosto,

noches de trenes,

silbando en la lejanía,

de grillos rasgándose los élitros...,

y..."el eco".

Me imagino a la pequeña ciudad

apagando las luces de terrazas y balcones,

en cuanto una voz,

casi siempre infantil,

gritaba: "...que viene el eco!!!"

Y todos, niños y grandes,

mirábamos al cielo nocturno,

para contemplar esa lucecita, 

que añadía un punto de magia,

a la adormecedora canícula.

El ECHO 1!

No sabíamos nada de él...

Ni de ese pulso entre USA y la URSS...

Un juego de niños grandes, 

a quienes la Tierra,

el hogar de todos,

se les había hecho pequeño...

Equilibrio difícil 

entre los dos más poderosos del planeta...

El satélite se perdía más allá de los tejados.

Y, entonces, nos mandaban a la cama...

Al día siguiente,

habría que seguir persiguiendo renacuajos

con el agua hasta las rodillas,

ajenos al "eco"

y a la rivalidad Este-Oeste.

Porque éramos niños...,

y nuestro mundo...

era muy pequeño...





(Archivo: cuevadelcoco.)


Dedicado a Yayo Félix.

domingo, 22 de junio de 2025

Todos llegaron...





Obra de Cristóbal Toral.



Lentamente, al principio...,

luego, comenzó la invasión...


Esas habitaciones, que habían permanecido desiertas,

se llenaron de voces familiares,

de risas y de exclamaciones de alegría...

No faltó alguna lágrima por los ausentes,

y por los que ya no regresarían nunca...


La abuela, atareada, acomodando a unos y a otros...

Se la veía plenamente feliz...


Mi padre, tras las primeras efusiones, 

se retiraba a leer el periódico, 

mientras fumaba tranquilamente...


Y mi abuelo, en su sillón,

adoptaba el aire de paterfamilias,

que, de alguna manera,

creaba una barrera protectora a su alrededor...


Todo era como un sueño para mis ojos de niño...


Cenas en la terraza, 

tertulias hasta muy tarde,

mientras los pequeños íbamos "cayendo",

y nos depositaban en nuestras camas...


Sí, un sueño de cuento de hadas...,

del que nadie quería despertar...









(Archivo: cueva del coco.

Ilustración: Pintura de Cristóbal Toral.)









viernes, 20 de junio de 2025

Adiós, primavera...!








"Adiós, primavera!"
Obra de Mateo Lahoz.




20 de junio...

Este día, es como...
el último día en el instituto...

O como el anterior a la vuelta al colegio,
después de la Navidad...

Y, sin embargo,
debería de ser alegre,
porque abre las puertas del verano...

Oh, los veranos,
los terribles y dulces veranos de mi infancia...!

Con las siestas obligatorias,
en las que nadie dormía,
los paseos vespertinos,
que siempre terminaban en el parque,
repleto de paseantes...,
o las cenas bajo la parra, 
mientras, a lo lejos, 
se escuchaba el pitido de los trenes...

Cómo será el verano...?

La eterna pregunta...sin respuesta...

Hoy, he recordado...
Te he recordado...

Entre aquellos setos de boj,
de los que aún resbalaban
las gotas de lluvia que dejó la tormenta...

También he recordado 
el libro de poemas 
que leímos juntos una tarde...

Los recuerdos...son sólo pensamientos...

Y se van...se van...

Cómo será este verano...?

No lo sé...!




















(Archivo: cuevadelcoco.
Imagen: Mateo Lahoz.)







lunes, 31 de marzo de 2025

Edward Hopper: La inmensa soledad...






"Sesión de cine".
Edward Hopper.



La soledad es una pesada carga para el ser humano.

Los ancianos japoneses,

cometen delitos que equivalen 

a un tiempo limitado de prisión.

Porque, de esta manera,

comparten su vida con otros de su edad,

o más jóvenes, incluso.

No les falta nada...

Pero carecen de algo muy importante:

La compañía...

Y es que, en estos tiempos,

el mundo se ha vuelto hostil, 

y la sociedad no siente aprecio

por las personas cargadas de años...y de recuerdos...

Pero, la soledad se padece

incluso en edades tempranas...

Edward Hopper, a quien siempre he admirado,

fue capaz de transmitirnos el sufrimiento,

la lucha constante en el día a día,

de quienes necesitan unas palabras, 

un intercambio de frases por breves que sean...

Obras que se centran en un vagón de tren,

en la habitación de un hotel,

en una cafetería de madrugada...

Cuántas tragedias, cuántos momentos difíciles, 

han sido vividos

en el más absoluto anonimato...!

Hopper lo sabía...

Así, la chica que trabajaba en esa sala de cine,

la deshabitada casa junto a las vías del tren,

o el hombre sentado en una escalinata, 

recibiendo las primeras caricias del sol,

son los mejores ejemplos

de esta enfermedad social,

que se agrava con el tiempo, y es una paradoja,

cuando podemos comunicarnos

con el otro extremo del mundo sin dificultad...






(Archivo: cuevadelcoco)







 

domingo, 12 de enero de 2025

Pequeño poema para un lejano amor.







 Ilustración de Mateo Lahoz 



Quizás en está tarde la recuerdes...

Una tarde de invierno, ya perdida

entre las brumas del tiempo.

Las ventanas del aula, reflejaban 

nuestros rostros, todavía 

con cierto aire infantil...

Fuera, la noche y la lluvia.

Nuestros labios, sedientos

de caricias eternas,

se encontraron al fondo 

de aquel parque dormido.

Sin palabras. El dulce

sabor adolescente,

a miel de las nubes.

Ay, amor mío, los jardines

eran tan irreales ...!

Las manos, enlazadas,

que se negaban siempre

a un vuelo solitario...

Y un beso fugaz,

antes de decir hasta mañana!









(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: Mateo Lahoz.).
















miércoles, 8 de enero de 2025

Lluvias de invierno...







 "Lluvia de invierno".

Ilustración de Mateo Lahoz.



La lluvia...que deja las calles desiertas...

Algunas ráfagas de viento helado, 

y las Navidades,

que van quedando atrás...

Quisiera, -ya sé que es un sueño...-,

salir de aquí volando como Ícaro,

y llegar al mar...

A una playa de doradas arenas...,

para caminar descalzo...

Lejos, muy lejos del frío...

Tal vez, hubieras llegado ya,

y tu cálida sonrisa 

me recibiera en el ocaso...

Pero...son fantasías,

que se funden con la niebla.

Mientras, la enlutada lluvia del invierno,

resbala en gruesas gotas por el ventanal.

En el horizonte, 

el tenue resplandor

de un ocaso que muere en la distancia...








(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: Mateo Lahoz.)












viernes, 29 de noviembre de 2024

Céfiro, el buen viento...






Céfiro, heraldo de la primavera.

Fragmento de "La primavera",

de Alessandro Felipeppi,

conocido como Botticelli.



Céfiro, uno de los cuatro animoi,

o deidades de los vientos, 

sopla desde poniente.

Es un viento amable,

precursor de la primavera.

Cuando Céfiro sopla,

El invierno se retira.


Era yo un niño,

cuando lo sentí por primera vez.

A finales de febrero, 

mientras contemplaba la lejanía desde la terraza,

noté que no tenía frío,

a pesar de que estaba oscureciendo.

Me llamaron,

pero me resistía a dejar de vivir aquel momento.

Aquella noche, tuve sueños dulces,

brillantes, luminosos...

¿El influjo de Céfiro...?

¡Quién sabe...!

Pero, ese año, los dos melocotoneros 

y la pareja de albaricoqueros,

florecieron como nunca lo habían hecho...

Y dieron frutos en abundancia...


Sin embargo, Céfiro suele ser caprichoso,

travieso, impredecible...


Alguna vez lo sentí en mayo,

un atardecer, 

volviendo del Campo.


¡Que la próxima primavera

no se retrase,

funda las nieves

y la flor de los frutales no se marchite...!










(Archivo: cuevadelcoco).


 

lunes, 7 de octubre de 2024

Balada para un sueño otoñal...

 








"Senda otoñal"

Obra de Mateo Lahoz.


Hubo un tiempo, muy lejano, 

en el que tuve un perro

con el que paseaba al final de la tarde,

casi de noche ya...

Desenganchaba la correa de su collar,

y lo dejaba libre,

para que trotara a sus anchas...

Si venía alguien en dirección opuesta,

se paraba, 

y volvía la cabeza hacia mí.

Era corpulento,

y más de uno, 

también paseador de canes, como yo,

se desviaba, por temor a que el mío,

pudiera enzarzarse con el suyo.

Simplemente con decirle "Sigue!",

se olvidaba de cualquier posible pendencia perruna.

De allí, pasábamos al parque.

Solitario, y no muy bien alumbrado

en los jardines del final.

Luego, en un reducido estanque,

del que brotaban varios pequeños surtidores,

mi perro saciaba su sed 

La noche ya era noche de verdad.

Al oeste, ni un vestigio

del deslumbrante atardecer.

Volvía a colocarle el enganche de la correa,

y, por las calles apenas transitadas,

regresábamos a casa.

Un tiempo dulce, y puede que demasiado corto...

No he vuelto a vivir un otoño como aquél.

Y mi perro, a veces, se cuela en mis sueños...








(Archivo: cuevadelcoco 

Imagen: Mateo Lahoz).


domingo, 1 de septiembre de 2024

1 de septiembre...







 1 de septiembre de 1939.


Es, quizás, la fotografía más difundida...

O lo fue...

La memoria colectiva,

acaso tenga residuos de este acto,

que parece simple y sencillo,

pero que dio paso 

al hierro y al fuego.

Al odio, a la sangre derramada,

y al horror.

El mundo se estremeció,

Porque la barbarie,

la negación de la razón,

y el desprecio al ser humano,

anidaron de nuevo,

pájaros siniestros,

en el corazón de los hombres.

Hemos aprendido algo...?

Ya no lo sé...


1 de septiembre de 2024.


85 años después,

cuando todos

pensábamos y deseábamos

que el siglo XXI 

fuese una época de esperanza,

aquella lejana y triste imagen,

ha vuelto a repetirse...

De otra forma y en toros lugares.

Pero con iguales consecuencias,

y en todos los aspectos

de la vida humana.

No, hemos aprendido muy poco.

Puede que nada...










(Archivo: cuevadelcoco).


viernes, 30 de agosto de 2024

Recuerdos de verano...









 




Cuando llegaban estos días,
Agosto se había ido desgranando,
sin darnos cuenta.

Y, entonces, sentía una profunda tristeza,
sobre todo, en las tardes de tormenta,
que impedían los últimos paseos.

Los libros, la lectura,
no servían de consuelo...

La casa, poco a poco,
se quedaba desierta.


La abuela,
en su silla pintada de verde,
se entretenía con sus labores de punto,
y, de vez en cuando,
mirando a lo lejos,
a través de ventanal,
suspiraba...

Luego,
reanudaba el rítmico movimiento
de las agujas metálicas,
que entrechocaban entre sí...

Y es que recordaba con nostalgia
las cenas en la terraza,
bajo la parra,
cargada de uvas...

O las comidas familiares
en la gran mesa del comedor,
o las tertulias,
en las que, inevitablemente,
se evocaban viejos tiempos...

Volvîa la soledad...

Y yo, en mi lugar acostumbrado,
sentía ya la proximidad de la vuelta al colegio.

Dichoso colegio...!

Fastidioso colegio...!

El murmullo del pequeño río,
resonaba en mis oídos...

La caricia ardiente del sol...!

Los juegos crepusculares
alrededor del castillo...

Y el pensamiento,
libre de preocupaciones. 

La sombra del colegio,
sus claustros sombríos,
las aulas,  
los largos pasillos,
volvían a ocupar su lugar, 
en nuestras mentes infantiles...









  (Archivo: cuevadelcoco.
Imagen: mirarlook/cueva del coco)