jueves, 12 de mayo de 2022

Ir al cine...





"Sesión de cine".

Edward Hopper.



¡Definir el cine...!

Difícil... 

Quizás es el arte de la luz y la transparencia.

Sin estos dos elementos esenciales,

el cine no existiría...

Y ese fenómeno natural,

que consiste, fundamentalmente,

en la persistencia de las imágenes en la retina...

Que permite conectar cada nuevo fotograma con el anterior,

formando una sucesión continua,

 reflejando el movimiento...

O la ilusión del movimiento...

Se considera la cinematografía, como el Séptimo Arte,

añadido a la seis artes clásicas.

¡Puede ser...!

En el cine, todo es posible.

Se puede viajar en el tiempo y en el espacio.

Vivir otras vidas, diferentes de las nuestras,

emocionarnos con ellas,

y olvidar, sobre todo, la cotidiana monotonía.

Llenarnos de esperanza,

y saciar nuestra sed de viajeros impenitentes.

El ser humano, en el fondo, sigue siendo nómada.

Casi adolescente, recuerdo un verano,

que en compañía de un amigo,

íbamos todas las tardes a un pequeño prado,

próximo a las vías del tren, para verlo pasar, 

camino de..., eso es lo de menos...

Uno de mis tíos abuelos, trabajó para la famosa Pathé,

que transportaba  al espectador 

a los lugares más remotos del planeta.

Y, cuando refería sus peripecias,

no podía dejar de sentir una buena dosis de envidia.

Conocíó, además, a muchos actores y actrices.

Hablaba de Grace Kelly, 

como si se tratara de su sobrina.

El mundo se hizo más pequeño por obra y gracia del cine...

Por supuesto, y como no podía ser de otra forma,

fue utilizado por las diferentes ideologías,

bien para ensalzar su causa,

o para atacar moralmente al contrario.

La industria cinematográfica,

dividió al mundo en "buenos" y "malos",

porque pronto se comprendió que era un arma 

de infinitas y contundentes posibilidades.

Arnold Hauser, en su "Historia social de la Literatura y el Arte",

dedica el último capítulo de la obra,

que titula "Bajo el signo del cine",

a la gran influencia qué éste adquirió, 

ya en los comienzos del S. XX,

y su enorme función propagandística,

 sobre todo, a partir de los años treinta.

La primera de las tres décadas más brillantes de la historia del cine.

Desde 1930 a 1950, el "séptimo arte",

logró alcanzar las más altas cotas de calidad y prestigio.

La incorporación, tanto del sonido como del color,

permitió lograr producciones inolvidables.

Al principio, el cine no contenía argumento alguno.

Esto cambió de forma radical, con los primeros cineastas,

todavía en el etapa "muda".

Y el elemento que no puedo ni debo dejar de mencionar,

es el montaje.

Así de simple.

El montaje, permitió construir historias,

de manera que fueran creíbles,

dividiéndolas en escenas

y facilitando así su seguimiento.

El director capta escenas.

El montador se encarga de relacionarlas.

El escritor, crea.

El editor, reconstruye lo escrito.

En el cine, sucede lo mismo.

Y creo, que, por hoy, he llegado al final.










(Archivo: cuevadelcoco).




 

domingo, 3 de abril de 2022

Poetas en el olvido: José María Pemán.






José María Pemán.


Después de la corrida.


Hay un bochorno de siesta.

Apenas se mueve el viento.

Queda en el aire un lamento

como un jirón de la fiesta.

Como un ,ultimo vagido

del gran tumulto sonoro.

Como un hilillo de oro

de un alamar desprendido...


Silencio. En el redondel,

inmóvil, triste, callado,

un abanico olvidado

y un clavel...


En el pueblo, unos reflejos

del sol que se va. Unos dejos

de amarguras en las almas.


Y muy lejos, entre palmas,

un fandanguillo...


Muy lejos...










(Archivo: cueva del coco).





 

jueves, 31 de marzo de 2022

Este marzo que termina...








No estará mucho tiempo posado en esa rama...

En cualquier momento, desplegará las alas,

y se irá, ¡quién sabe a dónde...!

Y marzo, todavía en su rama,

aunque sea por una horas,

también saldrá volando...

El paso del tiempo nos llena de tristeza.

¡Ay, que los días no vuelven...!

Te recuerdo en esta tarde, que va declinando...

También tuvimos nuestra rama.

Instituto, el descanso a media mañana, 

vuelta a las aulas, y a casa.

Te acompañaba hasta tu portal, 

un fugaz beso, hasta la tarde,

paso a buscarte, vale, no te vayas aún,

reencuentro antes de las dos horas de clase,

quedamos a la salida, el primero en llegar, que espere,

paseo por el parque, frío, viento frío,

se me saltan las lágrimas con este viento,

dame la mano, ¡qué mano tan fría...!,

y el rumor del agua en la pequeña fuente,

tenemos que volver, hasta mañana...,

un beso precipitado, y otro, y otro,

no me sueltes la mano, no te vayas,

y yo me iba, llevando conmigo 

esa última mirada tuya.

Amorosamente traviesa,

prometedora de dulces tardes de junio,

hierba alta, dorada por las luces del ocaso.

Nuestra rama, invisible,

sólo real para nosotros,

avecillas sin alas propias todavía...











(Archivo: cuevadelcoco).


 


 

Don Quijote y yo.

 





"Don Quijote y Sancho".

Ilustración de Gustavo Dore.


En una de las estanterías, estaba "el Quijote",

o sea, "La historia del ingenioso hidalgo

Don Quijote de la Mancha",

de Miguel de Cervantes.

Pero esto, que era de Cervantes, ya lo saben todos.

Todos..?

Quizá los de mi generación lo sepamos, 

pero los chicos de hoy, 

la verdad es que lo dudo.

Decía que estaba en las estanterías del pasillo.

Un libro grande y grueso, encuadernado en piel,

y con huellas del paso del tiempo.

Si, allí estaba, esperando.

Yo, en una tarde solitaria de octubre,

no me atrevía a sacarlo de allí.

Diez años, once en enero.

Sería para partirse de risa,

 como afirmaba el padre escolapio,

que intentaba transmitirnos una buena  ración,

día a día y paso a paso,

de útiles enseñanzas y otras cosas que lo eran menos,

con el fin de superar el examen de Ingreso en el Bachillerato.

Prueba que se realizaría a principios de junio.

O sea, que Cervantes escribió un libro de humor...

Hoy, ya no lo veo así.

Es una historia amarga, llena de incomprensión,

y saturada de soledad.

D. Quijote se mueve entre personajes

de las más variadas condiciones y estamentos sociales.

Todos se burlan de él.

Que continúa su andadura, impasible,

conmovido sólo por las constantes injusticias que contempla,

y que se le van presentando a lo largo de sus aventuras.

Su ideal, y más vale tener uno que ninguno, 

aunque sea causa de sus muchas contrariedades,

lo eleva por encima de sus semejantes.

Que no creen en nada...

Y si creen en algo, ese algo está reseco,

 apergaminado, gastado y sucio.

Todos los impulsos del hidalgo,

son una ofrenda a su dama.

Cervantes, D. Miguel, acaso sin ser consciente de ello,

escribió una historia de amor.

Que termina mal, muy mal.

Don Quijote, a pesar de los pesares,

es el único que se salva, 

porque sólo él evoluciona,

y llega a ser consciente de su propia identidad.

apunto de cruzar a la otra orilla,

reconoce que es y se llama Alonso Quijano.

Un día estuvo cuerdo, 

luego, perdió la razón,

y, por fin, tras muchas desventuras,

vuelve a ser él msmo.

Los demás, incluído Sancho, 

seguirán atados a la rutina, a la monotonía,

al gris estado en el que todos los días son iguales.









(Archivo: cueva del coco).








viernes, 25 de marzo de 2022

Primavera: Traviesa y efímera...







 


Cuando el invierno parece

que comienza a alejarse,

(pero solo lo aparenta...),

nos quedamos sorprendidos,

contemplando la nueva floración...


Y aún no es primavera...


Pero la naturaleza parece tener prisa,

comienza a impacientarse,

y asoman las primeras flores,

tímidas, delicadas,

que parecen pintadas

por un artista oriental...


Es la vida, que retorna,

y se despereza lentamente...


Pero es tan fugaz, 

desaparece tan pronto...!

Como un sueño feliz,

del que despertamos con una sonrisa...


Y los pétalos se van con el viento,

los envuelve en sus remolinos,

 se los lleva lejos...


Las primeras hojas, tiernas y transparentes,

se van desplegando con el sol y la lluvia...


Es el final del sueño,

un hermoso sueño...










(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).

(Dedicado a Yayo Félix, que me anima a seguir...)

viernes, 7 de enero de 2022

Andanzas escolares: La Navidad se fue...








Nochebuena, Navidad, nochevieja, Año Nuevo, 
noche de Reyes, día de Reyes,
y de pronto, un vacío, un tremendo vacío.
Cierta tristeza al recordar esos días pasados,
tan familiares, tan entrañables, 
y la libertad de poder ir y venir 
quedar con los amigos, 
recorrer los caminos más cercanos,
siempre que no hubiera nieve...
Pero la Navidad se había ido...
La caja de acuarelas,
los "Cuentos de Andersen",
los lápices de colores sin estrenar...
Al día siguiente de Reyes,
las figuras que conformaban el "belén" familiar,
regresaban a su caja de cartón,
y al hueco del armario,
arriba del todo,
donde también se guardaban 
más cajas misteriosas...
Volver al colegio...,
a sus oscuros pasillos  y sombrías escaleras....
El lento camino hacia la luz,
apenas había avanzado unos minutos.
Otra vez el silencio del aula,
las filas al terminar los breves recreos,
las tareas que debíamos realizar,
para ser presentadas a la mañana siguiente.
El reloj, que parecía dormido.
¡Ay, la relatividad era eso!
Einstein tenía razón!
Sólo una tregua: Los domingos.
Los benditos domingos...
Y así, largas horas, 
frías y desapacibles.
Un halo de tristeza
parecía envolverlo todo:
¡La Navidad se había ido...!














(Archivo: cuevadelcoco.
Imagen: mirarlookcuevadelcoco).

domingo, 28 de noviembre de 2021

La noche llega pronto...







La noche llega pronto...

Contempló la tarde,

y, en un momento,

todo es oscuro.

Sólo esa farola,

rasga la oscuridad.

Días de lluvia, 

que puede tornarse nieve.

La noche y el silencio.

En las afueras, nadie.

Y un dolor incierto

al evocar ocasos estivales.
















(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).