viernes, 8 de octubre de 2021

Siempre llega el otoño...

 







Parece que nunca se van a ir

los días ardientes y terribles del verano.

Pero el otoño se desliza

como una pequeña y sutil corriente de agua,

transparente, silenciosa.

Un delgado manto líquido

sobre las rocas planas, 

desgastadas y lisas.

Una mañana de domingo,

amaneció con niebla.

No era una niebla invernal, afilada y fría.

El sol asomaba tras una tapia blanca,

que en ese instante fue gris.

Un disco pálido, soñoliento, quizás cansado.

O era yo quien estaba cansado, cuando el reloj,

siempre hay un reloj en una torre,

aún no había dado las ocho. 

Iba a cruzar la carretera y me detuve un momento.

Hacia el este, la niebla era espesa.

Hacia el oeste, todavía más.

Crucé, deprisa, por si acaso,

y en el otro lado encontré una pequeña culebra,

totalmente inofensiva.

Acerqué los dedos con cuidado, apenas se movió.

Su tacto era suave. Luego, tras una última mirada,

seguí adelante. No volví a verla.

Ahora ya es otoño. De vez en cuando,

recorro algún camino. Y el silencio me rodea.

Es una espiral imprecisa, que no sé si se abre,

como los brazos de una galaxia,

o se contrae, queriendo encerrarme en su misterio.

La tarde y los caminos. Las nubes,

telón de fondo del paisaje,

permanecen quietas, estáticas. 

Y siento que es la hora de volver.















(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).


















































lunes, 13 de septiembre de 2021

viernes, 10 de septiembre de 2021

Septiembre...







 

Sí, septiembre...

Era el tiempo de los reencuentros.

Mi amigo y yo,

recorríamos las calles en silencio...

Sobraban las palabras.

Rostros conocidos,

algunos, nuevos.

Era lo que íbamos buscando.

Y los que, de compañeros,

pasaron a ser amigos.

Dónde estaba esa chica...?

Esa que nos gustaba a todos,

que iluminaba con su sonrisa

las mañanas de invierno...?

Ya no vivía aquí...!

Ciudad de paso...?

En parte, sí...

El reencuentro, siempre grato,

tenía sus luces y sombras.

Septiembre, dulce septiembre...!

Hasta el comienzo de curso, 

todavía quedaba algo menos de un mes.

Qué hacíamos mi amigo y yo...?

Sobre todo, hablar y pasear.

Y aventurarnos en ese espacio desconocido,

que es el futuro.

Con cautela, con mucho cuidado.

Ilusiones...todas!

Han pasado muchos años, 

y estamos nuevamente cerca, 

muy cerca del  otoño.

Desperdigados por el mundo.

La diáspora juvenil!

Cuántos han alcanzado sus metas,

esos brillantes objetivos,

hacia los que pretendíamos dirigir nuestras vidas...?

Ya no lo sé...!

Y mejor no saberlo.

Algunos, cruzaron a la otra orilla, 

porque la existencia humana es inmisericorde.

Además de injusta y locamente aleatoria.

Septiembre ha regresado.















(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).

























domingo, 29 de agosto de 2021

Agosto se va...








Agosto... 

Con sus más y sus menos...

Días ardientes,

y bajada estrepitosa de la temperatura...

A más de cuarenta grados,

y a menos de treinta...

Los trigales se tornaron dorados.

Luego, llegó la siega.

Los rastrojos marcan líneas

que huyen hacia la lejanía.

Y agosto se va...!

Eternos inconformistas,

nos quejamos de todo.

Del calor y del frío.

Llegará septiembre,

mes amable,

que saborea las sobras 

del banquete estival,

y también degusta los inicios

de la nueva estación.

Y comenzará, lo queramos o no,

el eterno e incansable ciclo...















(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).













 

lunes, 21 de junio de 2021

Impresionistas: El verano.







 Berthe Morisot.



Claude Monet.



Alfred Sisley.



Vincent van Gogh.




Édouard Manet.



Camille Pissarro.



Pierre Auguste Renoir.
















Archivo: cuevadelcoco.

martes, 11 de mayo de 2021

Rosas...







Rosas...
















 






























(Archivo: cuevadelcoco.
Imágenes: mirarlookcuevadelcoco).

jueves, 6 de mayo de 2021

"El Brozas" recuerda el 15 de junio de 1977...

 




         "...éramos jóvenes y apasionados... Deseábamos creer... Sí, creer en un futuro distinto y brillante, sin sombras ni miedos... Un futuro para todos!!! Aquel día, 15 de junio de 1977, teníamos en las manos la llave capaz de abrir la puerta del armario donde se hallaban encerradas nuestras ilusiones y esperanzas, y con esa llave sacaríamos a la luz, todos los sueños de un tiempo mejor... Cagüenlá...! Y aquí estamos...en medio de este derrumbe... Ni sueños, ni esperanzas, ni ilusiones... Y un fango podrido que nos llega ya a las rodillas, y que amenaza con subir de nivel...! "Cómo he llegado a ser un descreído". Buen título para un libro. Hay que jorobarse...! Yo, que siempre he creído en algo, ahora estoy más vacío que un huevo de plástico... Me contemplo con pena... No es autocompasión ni esas chorradas que siempre sacan a relucir los supermanes de turno... No es eso, no! Es la desolación que me rodea, y que me resisto a dejarme invadir por ella. Miremos alrededor, una mirada nada más: A que dan ganas de echarse a llorar...? Pues sí, y llorar a moco tendido! Todo está parado, nada funciona, ni los engranajes más simples se mueven... Mientras, me esfuerzo por sacar un pie del barro, y volverlo a meter un poco más allá. Luego, lo mismo con el otro pie... Al cabo del día, unos pocos, poquísimos pasos... Desolación...! Cómo vamos a llegar a nada...? Pues no tengo ni repajolera idea... "Orígenes del neoescepticismo radical". Otro buen título para otro libro. Descreído, desapasionado, decepcionado y escéptico. Imagen clara y rotunda de cualquiera de nosotros... o de una gran mayoría."















(Archivo: cuevadelcoco).