viernes, 11 de julio de 2008

"Rubaiyyat", Omar Khayaam.


Nos separan muchos siglos de Omar Khayaam, pero sigue siendo el poeta persa más conocido en Occidente. Los descubrí sobre los dieciocho años, edad en que lo lejano y misterioso nos atrae por encima de todo, queriendo huir de lo cotidiano, de la monotonía de los días. Desde entonces ha sido uno de mis autores preferidos. De esos autores que se leen una y otra vez. El jeque Omar Khayaam, es la voz sufí, y por lo tanto la voz intemporal, válida siempre. No es libro para "leer", según el concepto estereotipado que tenemos de la lectura. Es una obra para meditar. para recrearse en sus imágenes y en sus enseñanzas.

De dolorosa brevedad, los "Rubaiyyat" llegan a lo más íntimo del corazón, y allí permanecen, como flores que jamás se marchitan.



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Piensa en este mundo como formado

a tu capricho,

Perfectamente dispuesto para ti

de Oriente a Occidente;

Pero sabe que eres como nieve

sobre la arena,

Apilada durante unos días, luego

se derrite y desaparece.


jueves, 10 de julio de 2008

Vinos y personas...

Pues sí...
Las personas y los vinos tienen algunas cosas en común...
Normalmente, los vinos ganan en calidad con los años.
Algunos, dormidos en la paz de las bodegas, aseguran un aroma y un sabor gratificantes, y todo se debe al paso del tiempo.
Con las personas pasa igual.
Al cabo de los años se conoce a mucha gente, se hacen amigos, que permanecen o desaparecen, y al final se llega a la conclusión de que el tiempo actúa en unos, dulcificándoles, dotándolos de tolerancia y comprensión, de esa capacidad para hacer que nos sintamos bien, para estar con nosotros en los momentos difíciles y en los instantes alegres.
Otros, y otras, sin embargo, se vuelven agrios y difíciles, intratables, se creen poseedores de la razón y la verdad en todo momento, no es posible hablar con ellos en confianza, y siempre hay que ir con ese cuidado de no meter la pata para que no se ofendan y salten como gatos rabiosos.
¡Es una pena!
He conocido a personas cuyo trato ha sido una delicia, siempre gratificantes, siempre con la sonrisa en los labios, siempre con una palabra o un gesto amables.
Otros, sin embargo, todo lo contrario. Cada vez más secos, más adustos, más encerrados en sí mismos. Es como si se les secara el alma.
Y es que hay quien no aprende las lecciones de la vida.
Creo, de verdad lo creo, que lo mejor que podemos dejar de nosotros mismos, es una huella de bondad, de humanidad, de simpatía...
Todo lo demás no vale nada.

miércoles, 9 de julio de 2008

La palabra tabú.

¡Por fin!
El jefe del ejecutivo ha pronunciado la palabra crisis, en un arranque de valentía, salero y gracia torera.
Pues ya era hora de abandonar los paños calientes, de dejarse de eufemismos, paliativos y placebos, y hablar con claridad.
Puede que los ejercicios de dicción que le propuse el otro día hayan dado resultado...
Pues sí, señores, estamos en crisis.
Sencilla y claramente, hemos entrado en un período de crisis.
Ahora, lo importante es seguir, continuar, no pararse.
El país tiene que funcionar, debe seguir funcionando.
Si no, estamos perdidos.
Vamos a ver qué medidas propone el Sr. Rodríguez Zapatero, vamos aver si son lógicas y efectivas, si de verdad sirven para algo o constituyen una forma de "tapar la boca al ciudadano".
Sr. Presidente, lo que mantiene vivo al país es la pequeña y mediana empresa. Lo que hace que el país siga flotando en las peligrosas aguas de la recesión, es laempresa familiar, la empresa pequeña y mediana. Que lo soporta todo.
Ayúdela, que bien se lo merece.
No haga alardes innecesarios y eche una mano a los que verdaderamente son los pilares del estado.

Poesía...cada día.


El viento del invierno graba un nombre
en el frío cristal de la ventana.
Las sendas olvidadas sueñan nuevos
amaneceres plenos de esperanza.

Las tardes, apagadas y sombrías
ven desfilar nubes amoratadas.
El suave terciopelo de tus ojos
huye con ellas hacia las montañas.

¡Qué solitario corazón el mío,
dolida fuente de canción amarga!
Y tú, tan lejos, entre nubes grises

y yo tan cerca de la desolada
llanura carcomida por el hielo,
inhóspito lugar para mi alma!

domingo, 6 de julio de 2008

Tres libros inolvidables.

Ayer, en las rebajas, sin proponérmelo, hallé tres libros que me remontaron a mis años de adolescencia.
"Peter Pan", de J.M. Barrie. La historia del niño que nunca creció, y sus increíbles aventuras en el país de Nunca Jamás. El Capitán Garfio, que intenta destruir ese mundo mágico, y la maravillosa Wendy, la niña que cosió la sombra que se le había desprendido a Peter Pan. Es una historia para todas las edades. A lo largo de los años, lo he leído varias veces, y siempre me ha cautivado.
"Alicia en el país de las maravillas", de Lewis Carrol. Aparentemente, sólo es una historia divertida, pero contiene algo más, es mucho más profunda de lo que puede parecer a primera vista. Lo mismo sucede con "Alicia a través del espejo". Carrol, al margen del hilo conductor de sus historias, se plantea difíciles problemas de lógica.
No son dos libros fáciles.
Se leen de un tirón, eso sí, y tienen un enorme atractivo.
Sólo con el paso del tiempo es posible darse cuenta del mensaje oculto, de la capacidad del autor por "encubrir" una problemática que excede, es verdad, las posibilidades de un niño o de un adolescente.
Carrol crea un universo muy particular, que hoy llamaríamos realismo mágico, plagado de lógica,
o de ilógica también.
Son tres lecturas que recomiendo, y que jamás decepcionan.

viernes, 4 de julio de 2008

Poesía...cada día.


Atardecer de verano

junto a la orilla del río.

Al viento tiendo la mano:

Nunca será amigo mío.

Cálido viento lejano

aromado de ciprés.

Vendrá el ocaso después

a enturbiar el cementerio.

Si tomo a la muerte en serio

me volverá del revés.

Leer en verano.

El verano es propicio para hacer todo aquello que no se hace durante el resto del año, entre otras cosas, leer. Siempre hay un libro interesante, siempre hay un libro para todos los gustos y aficiones. Y no digamos los niños. Acostumbrarlos a la lectura en verano, es un buen comienzo para que se adentren en un universo increíble: Los libros.
Hay libros para pasar el rato, otros, más profundos, para pensar y meditar. Pero siempre existe un título a la medida de todos. Además, dedicar alguna tarde a ir de librerías, es toda una aventura, contando con que estamos en rebajas.
El ir de compras no debe limitarse a buscar ropa, zapatos y complementos. También está la posibilidad de entrar en una librería y buscar títulos, autores, temas.
Seguro que encontramos algo, seguro que no salimos con las manos vacías.
Leer enriquece el espíritu, amplía el horizonte de la imaginación. Se puede soñar con un libro, se pueden vivir otras vidas que no son la nuestra, podemos identificarnos con un personaje y seguir sus andanzas y afanes.
Nunca se pierde tiempo con la lectura.
Un libro encierra enseñanzas insospechadas.
Leamos, pues, este verano, y seguro que puede ser un buen principio.
Luego, tenemos el resto del año para continuar...