domingo, 27 de diciembre de 2020

Tres imágenes estereoscópicas.

 














Tres imágenes estereoscópicas,

de nivel medio.

Es posible hallar una segunda imagen,

e incluso una tercera.















(Archivo: cuevadelcoco).

viernes, 25 de diciembre de 2020

ES NAVIDAD...!






"La Natividad".

 Gerard van Honhorts.



A pesar de todos los pesares,

de las sombras y la tristeza,

de las irreparables ausencias,

del dolor y del llanto,

el sufrimiento y las distancias,

el miedo y la inquietud...


HOY ES NAVIDAD!!!















(Archivo: cuevadelcoco).



miércoles, 23 de diciembre de 2020

El viaje interminable.







"Vagones en las vías".
Arles, 1888.
Vincent van Gogh.


Quizá sea una obsesión, pero no importa.

Hace tiempo que pienso en un viaje en tren.

No un viaje cualquiera.

Oh, no!

 No se trata de subir a uno de esos trenes legendarios,
y tratar de imaginar otros tiempos y otras situaciones.

Mi viaje podría ser una forma de aventura.

De aventura interior. 

Viajar discretamente, llegar a una estación,
y apearme allí.

A cualquier hora del día o de la noche.

Recorder la ciudad, grande o pequeña,
y fotografiar rincones insospechados.

Esos detalles que pueden pasar inadvertidos,
dejando de lado las típicas fotografías de turista al uso.

Porque no me interesan.

Y reanudar mi viaje, o mi peregrinación.

Pueden ser las dos cosas.

Así, hasta sentir un día la necesidad de regresar.

Partir sin huir de nada, 
volver sin más.

Sin fijar una fecha.

Y, acaso, otro día, otro tren y otros lugares.














(Archivo: cuevadelcoco).



























 



viernes, 18 de diciembre de 2020

Lowell Birge Harrison: Paisajes de invierno.






Lowell Birge Harrison.

 Philadelphia, 1854 - Pennsylvania, 1929.

Paisajes de invierno.
































































(Archivo: cuevadelcoco).

lunes, 30 de noviembre de 2020

30 de noviembre: San Andrés.






Noviembre se despide...

Días de frío, de lluvias y de oscuridad.

Y de incertidumbre.

Ojalá diciembre, patriarca de los meses,

se acerque a nosotros, sonriente,

y con su amable aliento 

comiencen a disiparse

las brumas que nos envuelven.



"San Andrés".

Pedro Pablo Rubens.



"San Andrés".

Juan de Valdés Leal.



"San Andrés".

José de Ribera.



"San Andrés y San Francisco".

Domenikós Teotocópouli, "el Greco".



Cuatro versiones de San Andrés,

que cierra el mes de noviembre.















(Archivo: cuevadelcoco).



Agosto lejano.








"El tren de la noche".

Ilustración de Mateo Lahoz.



"...puede que recuerdes. Desde la terraza se escuchaban

los aullidos de los trenes. Como animales nocturnos

al tomar la curva. Sabíamos distinguir muy bien

cuándo se trataba de un pesado mercancías,

o uno especial, que iba a cruzar la frontera,

o el de pasajeros, que dormiría unas estaciones más arriba,

para bajar muy temprano. En esas horas de sueño,

que nada era capaz de interrumpir.

Aullaban los trenes a la luna, enorme y dorada,

que llenaba el vacío de las noches de agosto.

Puede que recuerdes... Bajo la parra,

cargada de pesados racimos, cenábamos todos,

mientras la radio iba desgranando su menguado repertorio,

de palabras y música. Y algún pájaro cruzaba,

aleteo presuroso, en busca de un refugio seguro

donde, la cabeza bajo el ala, descansar de su vuelo.

- Seguro que era un mercancías, decía alguien,

por la hora que es...! Y nadie negaba o confirmaba.

Daba lo mismo...! Era uno más de esos trenes sin rostro,

que, al llegar a la curva, se iban deteniendo.

Para llegar más tranquilos a la vieja estación,

y rodar de nuevo hacia el norte, fin de trayecto.

Puede que recuerdes...!"















(Archivo: cuevadelcoco.

Ilustración de Mateo Lahoz).









 

lunes, 23 de noviembre de 2020

En las afueras.

 






"En las afueras".



Me gustan las afueras. 

Desnutridas de vida y de esperanza. 

Desgarradas por décadas de olvido y abandono.

Aquí sólo hay silencio,
silencio carcomido por las rachas de viento,
que entra y sale libremente.

Los cristales, quebrados,
reducidos a minúsculos fragmentos,
ya no le impiden el paso.

No quiero pensar ni imaginar
cómo serían los que un día habitaron
estos espacios tristes.

Quizá hubo risas y canciones,
 niños jugando en la mañana de verano,
y susurros amorosos
en la oscura y discreta penumbra.

Me gustan las afueras,
porque son reflejo fiel
de tiempos que se fueron.














(Archivo: cuevadelcoco.
Imagen: mirarlookcuevadelcoco).