domingo, 30 de mayo de 2010

El precio del reajuste...


¡Ahora resulta que el reajuste tiene malas consecuencias...!
Que va a hundirnos en la miseria en vez de levantar el país...
Y que el número de parados, en vez de diminuír, como el Gobierno tenía previsto, (aunque ya sabemos del valor de sus previsiones...), aumentará considerablemente, y superaremos con creces la terrible cifra de los CINCO MILLONES DE PARADOS...
¡Pues vaya...!
Para todo eso, Sr. Rodríguez Zapatero, podía haberse estado quietecito, en su sala de estar de la Moncloa, viendo alguna película divertida, en vez de tomar una decisión así...
¡Si este hombre tiene el gafe...!
Está visto que cuando no gobierna, el país va mejor...
Y que, en cuanto se pone a elucubrar, la pringa, deshace lo poco que quedaba compuesto, y concluye malamente con lo poco sano que aún permanecía fuera de su alcance...
¡Esto es de locos...!
Un reajuste mal concebido, mal dirigido y pésimamente llevado a la práctica, que más parece
que, en vez de realizarlo, lo perpetra, es la última del Sr. Jefe del Ejecutivo...
Y siempre con el "talante", con el talante de la improvisación, a última hora, y deprisa y corriendo...
Así no se hacen las cosas...
(Imagen: "Extracción de la piedra de la locura", de Hieronimus Bosch, más conocido como "el Bosco".)

Economía sumergida...



Es lo habitual...

En tiempos difíciles, la economía sumergida, el "B", el dinero negro, siempre han circulado...

Porque es la única forma de salir adelante...

El parado que hace sus "chapucillas", el que no lo está, pero "no llega" y también las hace...

El que sólo vive de "trabajillos" que le permiten comer..., y dar de comer a su familia...

¡Si es lo más normal...!

En tiempos así, cada cual se busca la vida.

Ya que la economía oficial no permite el desarrollo de un estatus digno, pues bien hay que aguzar el ingenio y salirse por la tangente...

No estoy ni a favor ni en contra.

Comprendo que hay que sobrevivir. Y, si hay que hacerlo a espaldas del Estado, pues... ¡qué le vamos a hacer...!

Si "el padrecito Estado" no ayuda, porque quien sostiene el timón no sabe ni parece querer saber las más elementales reglas de náutica, es comprensible que el ciudadano marinerito, se fabrique su propia barca y sea él quien la gobierne...
¡Ay, cuánto tenemos que aprender de aquellos difíciles años cuarenta, cuando una mancha de aceite en la solapa suscitaba envidia...!


Estudio para un anochecer en la Laguna...


Venecia en la memoria...


"El mundo ilustrado": Alegoría de Florencia...


Luisa Enciso: Obra reciente.

Luisa Enciso, "Luisi", para cuantos contamos con la suerte de ser sus amigos, ofrece una muestra de su obra más reciente, en la Galería "Quorum" de Madrid, donde ya figura como una de las artistas "de la casa".
Podríamos hablar de concepto, o de conceptualización, y, seguramente, hallaríamos hermosas frases con las que complacernos.
Pero no.
Eso sería, dicho en modo llano, cumplir con el expediente.
La obra de Luisa Enciso, va mucho más allá.
Su innegable sabiduría compositiva se basa en la serenidad, huyendo de las fáciles estridencias que tanto se prodigan hoy en día. Se cimenta en el equilibrio, de forma que nada sobra y nada falta, existiendo una, increíblemente perfecta, interrelación de elementos.
Así, su obra, transciende, porque hay en ella la búsqueda incesante de esa cara oculta del alma del artista, de la artista, en este caso.
Que es donde habitan las emociones, el misterio, las vivencias..., el dolor incluso.
Diría que "Luisi", aparece ante nosotros, como contenidamente apasionada, orgullosa en su interior de esa pasión que logra refrenar y encauzar.
De aparente sencillez, sus composiciones, revelan un dominio de la técnica, una posesión del lenguaje expresivo, personalísimo y vibrante, que, a poco que nos detengamos en un cuadro, en cualquiera de sus cuadros, ya estamos inmersos y sin posibilidad de huída, en un mundo de sensaciones, tan humanas, tan cercanas a nosotros, que conmueven nuestras más íntimas fibras.


jueves, 27 de mayo de 2010

...fantasía alpina...

...tal vez lo soñé, cierta noche de invierno...