martes, 30 de junio de 2009

Poesía...cada día.



Junio se va...
Su resplandor dorado,
engañoso,
de fruto aún no maduro,
se extingue.
se está apagando...
Queda el eco de tu voz
sobre la tierna hierba...
El recuerdo de las tardes
en el bosque perfumado...
Y los crepúsculos
entrevistos
entre los pinos.
Dime, si pudieras,
si hubiera una esperanza,
¿volverías a entregarme
la dulzura de tus labios,
reflejarías de nuevo
mis ojos en tus ojos,
tenderías hacia mí
la nieve de tus manos..?
La tarde ya se apaga...
Y no regresas...
Mi corazón, dolido,
se resigna. El crepúsculo
es un inmenso vacío...
Envuelto en la nostalgia,
junio se va...

lunes, 29 de junio de 2009

Miquel Barceló


A mí particularmente, nunca me ha gustado.
Tiene, en principio, ese aire de pintor oficialista, que exhala un cierto tufillo a "simpatizante de..."
No, no me gusta la obra de este pintor...
Se ha exagerado mucho sobre él, llegando a calificarlo de "monstruo de la naturaleza"...
La verdad, en toda su producción apenas si hay un 15% que pueda decir que me agrade...
Recuerdo hace muchos años, cuando un catedrático de Arte intentaba hacernos partícipes de su entusiasmo por el "Guernica", de Pablo Picasso.
Conmigo no lo logró...
Lo siento por él...
Hay otras obras de Picasso que me producen placenteras emociones.
El "Guernica", ninguna.
Lo mismo, aunque a otra escala me sucede con Barceló.
Me deja totalmente frío...
¿Será el tiempo quien ponga a cada cual en su lugar..?
Seguramente sí...

El Coco saluda a...


...todos los jaqueses y jacetanos, y les desea un feliz y memorable final de fiestas de Santa Orosia y San Pedro 2009.
¡FELICES FIESTAS!

El Coco felicita a...


...todos los Pedros y Petras, y les desea un feliz día de su Santo.
¡FELICIDADES!

El Coco felicita a...


...Pedro Pérez Palomar, y le desea un feliz día en compañía de su familia, así como un memorable fin de fiestas.
¡FELICIDADES!

El Coco felicita a...


...Pedro Garralaga, y le desea que pase un feliz día en compañía de su familia.
¡FELICIDADES!

sábado, 27 de junio de 2009

Una viejecita...


Era una viejecita pequeña y consumida por los años. Yo la veía pasar todas las tardes, enlutada, cubierta la cabeza con una mantilla negra, apoyándose en su bastón, camino del Rosario de las ocho.
Entraba por mi calle, lentamente, ajena a todo y a todos.
¿Cómo viviría..?
Seguramente, su casa estaría muy limpia...
Se alimentaría casi como un pájaro...
Ya no tendría nada que esperar...
Y así todos los días...
Igual en invierno que en verano.
Posiblemente sólo le quedaba el consuelo de la oración, ese espacio de tiempo en el templo, donde compartía su fe, su humilde esperanza, con otros seres solitarios como ella...
¿Y sus recuerdos..?
¿Se sentaría en una silla, cada noche, repasaría sus ropas, y dejaría volar su mente hasta aquellos años que fueron luminosos y que volaron conforme iba pasando el tiempo..?
No lo sé...
Ni nunca supe su nombre...
Sólo la veía pasar, al caer la tarde, camino del Rosario de las ocho...