martes, 3 de noviembre de 2015

Noviembre...






"Noviembre".
Ilustración que abre el mes,
del libro de Edith Holden,
"La felicidad de vivir en la naturaleza."
Noviembre... Un mes que siempre ha llevado fama de sombrío...
Desde luego, si todos los días van a ser como hoy,
la fama es justificada...
Porque...está lloviendo.
La arquetípica imagen otoñal,
que se perpetúa en el tiempo...
La verdad es que me gusta el otoño,
lo mismo con sol que con lluvia...
Y, de pronto, recuerdo una frase
de un cuento infantil,
que me gustaba mucho...
"...todo es gris... El sol,
juega al escondite entre las nubes..."

Hoy, no...
Una lluvia mansa,
menuda,
cae sobre la ciudad...
 También,
me siento obligado,

 haré referencia
a un relato de Ray Bradbury:
"Vendrán lluvias suaves".
"There will come soft rains and the smell of
the ground,
And swallows circling with their shimmering
sound..."
Que viene a decir, poco más a menos:
"Vendrán lluvias suaves y olores de la tierra,
Y golondrinas que girarán con brillante sonido..."
Las golondrinas, han partido hace tiempo...
Pero...,
¡Han vuelto las lluvias...!
(Archivo: cuevadelcoco).

viernes, 30 de octubre de 2015

Con una hoja de papel... (6)

 
 
 
Aeroplano.
 
 
Solíamos tirar avioncitos desde las ventanas del colegio...
 
 
Uno de ellos, ¡también es casualidad!,
 
arremetió de frente,
 
y se estrelló en las muy reverendas narices
 
del P. Rector del Colegio, nada menos...
 
 
Debió de olvidarse, porque nunca pasó nada...
 
 




 
 
Recordemos hacer un "click" en las imágenes...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: cuevadelcoco).
 
 
 


Con una hoja de papel... (5)

 
 
 
La tienda de campaña...
 
 
Una tienda de campaña,
 
tan frágil,
 
tan leve...,
 
como que es de papel...
 
 
¿Quién no recuerda su primera acampada...?
 
 
La noche,
 
la luz del farolillo de gas,
 
la sopa que un zarpas ha derramado...,
 
y que hay que hacer de nuevo,
 
para calentar el estómago...
 
 
Y las canciones...
 
 
No importaba cantar mal...,
 
lo importante era cantar...,
 
llenar la noche con nuestras voces,
 
alegres y despreocupadas...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: cuevadelcoco).
 

 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 29 de octubre de 2015

Con una hoja de papel... (4)

 
 
 
Un vaso de papel...
 
 
 
Aprendimos, la mayoría,
 
a confeccionar estos vasos,
 
que podían llevarse plegados en el bolsillo...
 
 
Y al llegar a la fuente,
 
calmar la ser veraniega
 
de una forma original...,
 
y también elegante...
 
 
 
 


 

 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: cuevadelcoco).

Con una hoja de papel... (3)

 
 
 
La clásica pajarita...
 
 
 
 
Todos hemos hecho pajaritas de papel...
 
D. Miguel de Unamuno,
 
por lo visto,
 
era un auténtico experto...
 
 
 
¿Quién me enseñó...?
 
 
Fue un compañero de curso...,
 
en una tarde de principios de julio...
 
 
Allá por el año 60...
 
 
¡Ufffffffff...!
 
 
Desde entonces,
 
he hecho cantidad de pajaritas,
 
y he enseñado a hacerlas...
 
 
Lo que nadie sabe,
 
es que,
 
ya en 1º de Bachiller,
 
y a punto de entrar en el mes de mayo,
 
El Padre Cuidador,
 
nos sorprendió a un compañero y a mí,
 
durante el último tiempo de estudio de la tarde,
 
justo antes de salir,
 
en la intrincada y grata labor,
 
competitiva además,
 
de ver quién hacía antes su pajarita...
 
 
El domingo por la mañana,
 
tras la Misa,
 
nos sentó en dos pupitres separados,
 
y, puesto que tanto nos agradaba
 
la papiroflexia,
 
dijo que a la hora de comer volvería...,
 
a ver quién había hecho más...
 
 
Al perdedor...,
 
¡bueno...!,
 
por el gesto que hizo,
 
le podían caer todas las plagas de Egipto a la vez...
 
 
Cuando vino a buscarnos,
 
las pajaritas llenaban las mesas aledañas,
 
muchas habían caído al suelo,
 
y, nosotros,
 
teníamos los dedos medio entumecidos y torpes,
 
de tanto doblar y desdoblar...
 
 
Sus carcajadas,
 
podían oírse desde cualquier lugar del colegio...
 
 
Las metió en una caja de cartón,
 
y se las llevó...
 
 
Nosotros,
 
cariacontecidos y humillados,
 
nos fuimos a nuestros respectivos domicilios,
 
porque era ya la hora de comer...
 
 
 
 
 

 
Como se suele decir...
 
"Quien hace un cesto, hace ciento...!"
 
Con las pajaritas sucede lo mismo...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: cuevadelcoco).
 

Con una hoja de papel... (2)




Esta silla no es diícil...,
 
sólo resulta un tanto inconsistente...
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
No olviden hacer "click" en las imágenes,
 
para verlas en todo su detalle...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: cuevadelcoco).


Con una hoja de papel... (1)

 
 
 
Con una simple hoja de papel,
 
es posible hacer muchas,
 
muchísinas cosas...
 
 
Desde las construcciones más sencillas,
 
hasta las puñeteramente complicadas...
 
 
Lo primero que aprendí,
 
fue la caja de mantecadas...
 
 
Al llegar esta época,
 
mi abuela,
 
se colocaba su delantal de trabajo,
 
y, sobre la mesa cubierta
 
con losa de mármol,
 
comenzaba sus misteriosos ritos,
 
consistentes en mezclas,
 
entre las que prevalecía la harina...
 
 
Mi padre, en la otra mesa de la cocina,
 
se dedicaba, pacientemente,
 
a cortar hojas tamaño folio,
 
en cuatro partes iguales...
 
 
Luego, ¡oh, maravilla!,
 
surgía la primera cajita...
 
 
- Anda..., enséñame...
 
 
Y me enseñó...
 
 
¡Hay que jorobarse...!
 
 
Desde entonces,
 
el doblado y desdoblado de las cajitas,
 
fue mi tarea...
 
 
Una, dos..., catorce, treinta y cinco...,
 
bien..., podía soportarse...
 
 
Pero cuando se han hecho más de doscientas cajitas,
 
eso se convierte en una tortura...
 
 
Al final, la abuela decía:
 
- Creo que ya vale...
 
 
¡Uffffffffff...!
 
 
 
Por eso, y en memoria de mi abuela,
 
de mi padre, y del colegial que era yo entonces...,
 
vamos a construir la primera caja para mantecadas...
 
 
 
 
 
 
¡Ánimo, que está chupado...!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: cueva del coco).