miércoles, 14 de diciembre de 2011

Dice el Filósofo...

(Del diario del Filósofo, amigo del Coco).
"...cuando llega diciembre, esos días, ese espacio de tiempo anterior a la Navidad, es cuando mejor me siento interiormente... Es como...un remanso de paz..., una tregua para el espíritu...
Porque son días para la meditación..., para el reencuentro con uno mismo...
Siempre lo he sentido así...
No, no me disgusta la Navidad...
Pero tiene sus inconvenientes...
Si fuera una Navidad más íntima, más "esencial", más recoleta...
Pero no... Se confunde, lamentablemente, con una sobreabundancia material...
Existe una alegría fingida...
¿Y si yo estoy triste, o nostálgico, o pensativo, en Nochebuena...?
¿Habrá quien sea capaz de comprenderlo...? No lo sé...
Y, claro, te ponen la etiqueta de aguafiestas, de raro, de..., para qué seguir...
Entretanto, disfruto de los días previos...
Hasta el tiempo parece detenerse, o dilatarse...
Y es que el espíritu desea paz...
Un alto en el camino...
Volver sobre nuestros pasos...
¡Ay, la Navidad...!
¡En qué se ha convertido...!
Poco ambiente navideño se respira este año...
Veo rostros apesadumbrados...
Miradas tristes...
¿Qué está ocurriendo...?
Dentro de diez días, este silencio interior correrá el peligro de romperse...
Pero no por la llegada de la Navidad...
Sino por lo que se ha hecho de ella...
Creo que el día 24, lo pasaré con el Coco...
Y será una Nochebuena inolvidable...
Hablaremos hasta que el sueño llegue..., y soñaremos con las Navidades de nuestra infancia...
Puede que el Coco, como regalo, recupere un recuerdo...,aunque sea uno solo...
Porque me gusta verlo feliz..."

Patio de la Infanta, Zaragoza, 1904



Patio de la Casa de las Infantas.

Tarjeta postal fechada

el 15 de marzo de 1904.

La firma es parcialmente legible.

(Imagen:Archivo de Guillermo Pérez

y Enrique Pérez Tudela).

Iglesia de San Felipe, Zaragoza...

Iglesia de San Felipe.

Fotografía de fecha

sin determinar,

aunque es posible situarla

en los años treinta.

(Imagen: Archivo de Guillermo Pérez y

Enrique Pérez Tudela).

martes, 13 de diciembre de 2011

Santa Lucía, 13 de diciembre...

Todavía se sigue recordando a Santa Lucía, cada 13 de diciembre...
Lucía, mártir, que prefirió el dolor físico a renunciar a su fe...
Patrona de modistas y modistillas...
Y de las amas de casa que aún se afanan con la aguja...
¡Que Santa Lucía te conserve la vista!, solía decirse cuando alguien había realizado alguna labor
difícil y complicada... Lo mismo un bordado, que una pintura, que...
!En fin...!
Que Santa Lucía clarifique la vista del nuevo gobierno, para que actúe con claridad, con transparencia y sin perder detalle...
¡Bendita Santa Lucía...!
Ayúdanos a ver tiempos mejores...
(Imagen: "Entierro de Santa Lucía", de Caravaggio.)

sábado, 10 de diciembre de 2011

...aquellas Navidades...

En los años cincuenta, éramos la España pobre.
Tras la cruenta contienda, el país estaba en las últimas.
La década de los cuarenta, fue dura.
España estaba sola.
Pero sobrevivía, tenía deseos de salir adelante.
Y, ya, sobre 1955, había atisbos de esperanza, pero sólo atisbos.
Con todo, la Navidad aportaba una carga alegre una despreocupación en forma de tregua navideña, donde cada familia, se contentaba con un pollo asado o guisado, eso sí, amorosamente, unos pocos turrones, que se iban cortando centímetro a centímetro, y unos regalos de Reyes, a la medida de cada economía.
No voy a decir que España era feliz, no..., no lo diré...
Pero tenía esperanza...
Y fe..., fe en la vida, en que un día, todo sería mejor...
Puede que no hubiera luminarias en las calles...
Puede que los escaparates no lucieran como lucen hoy...
Puede que el hermano pequeño o mediano heredara el "ajuar" del hermano mayor...
Y éste, del padre de familia.
Pero no importaba...
El Belén, el Nacimiento, como se decía, aparecía de pronto, tras un año de dormir en lo más recóndito e inaccesible de los armarios...
La estrella...
El "papel de plata"...
El musgo, recogido en las laderas de la montaña...
Y la familia entera cantando villancicos ates de ir a la Misa del Gallo...
¿Qué tenemos hoy...?
Las avenidas no brillan...
En las miradas se nota tristeza...
Porque habitamos en la pobre España...
Una España laica, vacua..., sin valores..., sin esperanza...
Una España descreída...
Y así nos va...
Sí, muchos móviles, mucha informática, mucha televisión de HD..., pero estamos solos...
No ya respecto de allende nuestras fronteras, sino sólos con nosotros mismos...
Han pasado los "días de vino y rosas"...
Y la eterna pregunta: ¿Qué será de nosotros...?
El nuevo gobierno, a la espera, muestra un aire preocupado.
El mismo Sr.Rajoy, al lado de la Sra. Merkel, no podía disimular su inquietud...
Y es, que, hemos vivido en una pompa de jabón, que se ha deshecho en el momento en que más brillaba, iluminada por el sol...
El nuevo ejecutivo, ya sabemos qué difícil lo tiene...
El futuro presidente, habla, y con razón, de que la recuperación del país, es labor de todos...
Austeridad...
Austeridad tras la contienda, porque eso parecen los últimos ocho años...
Y no digamos de los últimos cuatro...
Esta "nueva postguerra", porque así ha sido la lucha por la verdad, la transparencia y contra el engaño y el desgobierno...
Quizá, si en fondo de nuestros corazones volviéramos a vivir la Navidad...
Volviéramos a crear ilusión...
Quizá fuera lo mejor...
Por lo menos, intentemos que la Navidad sea más familiar,más íntima, más de "puertas adentro", para poder retomar la dura cuesta de enero con la sonrisa en los las labios y la mirada, si no alegre, al menos, esperanzada...
Que así sea...

jueves, 8 de diciembre de 2011

¡Inmaculada!

8 de Diciembre.

La Inmaculada Concepción.

Siempre ha sido una celebración

emotiva, entrañable y un brillante preludio

para ls fiestas de Navidad.

Hasta hace unos años,

se celebraba también el Día de la Madre.

Este blog, como cada año,

felicita a todas las Inmaculadas,

Inmas, y Macus...,

deseándoles un día inolvidable

en compañía de sus seres queridos...

¡Muchas felicidades!

(Imagen: "Inmaculada Concepción",

de Bartolomé Esteban Murillo).

jueves, 1 de diciembre de 2011

...diciembre...

1 de diciembre...
Los días son grises...
Una incierta melancolía se apodera de todas las horas...
De pronto, el invierno, se nos ha echado encima...
Volcando su carga de sombras..., de días cortos, cada vez más cortos, y noches larguísimas...
El Filósofo, en su casa de la llanura, mira hacia la montaña donde vive su amigo el Coco...
Pero las nieblas, las cotidianas nieblas, ocultan esas sendas familiares que tantas veces ha recorrido
para ir en busca de su amigo...
El Filósofo, bien abrigado, pasea por el campo...
Se siente solo...
El gato, en su cesto, duerme..., duerme durante horas...
Los dos perros, muestran su vitalidad, jugando, persiguiéndose, lanzando sus alegres ladridos al viento frío...
La llanura se ha vuelto de color pardo...
El Filósofo quisiera ver el sol, siquiera durante unos instantes...
Pero la niebla alta se lo impide...
Tentado está de hacer un viaje...
Pero no se decide...
La escarcha, cruje bajo sus pies...
Se detiene ante un charco helado...
Y luego, emprende el camino de vuelta, se sienta en su sillón de lectura, pero no lee...
Su pensamiento está muy lejos de allí..
Sin embargo, siente una inesperada paz: Los días de diciembre que anteceden a la Navidad, contienen una dosis de calma, que invita a la soledad, a la reflexión, al encuentro con uno mismo...
Terminará el año...
Comenzará otro...
El eterno ciclo...
El Filósofo sólo desea ver el sol, sólo eso.
Tendrá que esperar...