viernes, 7 de agosto de 2009

El Coco felicita a...


...María del Tremedal, "Treme", y le desea un feliz día de su cumpleaños, al otro lado de los Pirineos.

Le envía recuerdos de todos sus amigos, y una flores silvestres, recogidas en la ladera de la montaña donde tiene su cueva.

¡Felicidades!

¡Felicidades, Víctor..!


No, no voy de decir los años que cumples...

Ya estamos bien entrados en la cincuentena...

Te deseo muchas felicidades, o como decían los antiguos orientales, te deseo diez mil felicidades, para que las vayas repartiendo durante todo el año, hasta tu próximo "cumple".

El Coco también te felicita, y todos sus amigos...

Nos veremos pronto, antes de finales de mes...

Te envío un suave atardecer...

Pequeño poema...


Esa tapia del jardín, donde la hiedra

avanza con húmedo silencio...

Esa tapia que tanto,tanto,

sabe de soles y de nieves...

¡Qué lejos ya los tiempos

cuando la contemplaba con cariño..!

Era el fiel reducto de mis sueños...

La tierra de los sueños...


He soñado con una vieja estancia...

Un espacio lleno de misterio...

y al fondo, una luz, una luz tenue...

Regresaba de un viaje, y en la casa

reinaba el silencio...

Yo esperaba esas manos

tendidas con cariño,

esas dulces palabras de consuelo,

mas no hallé nada...

Poesía...cada día.


Del olvido se desprendió tu voz

y era un murmullo de tímidas palomas,

un dorado zumbido de colmenas,

sobre la plenitud del mediodía...

Del olvido volvió como una suave

canción de tiempos infantiles,

que incitara a ese viaje

por la profunda tierra de los sueños...

Del olvidó llegó, dulce marea

de pequeños y argentados cascabeles,

de trinos en oscuras enramadas,

de lánguidas campanas en otoño...

Del olvido volvió y me llenó el alma

de una grata nostalgia, ya sin lágrimas...




domingo, 2 de agosto de 2009

Agosto...


¡Ojalá sea un remanso de paz entre todos los meses..!
!Ay, que sigue acortando el día..!

De libros... "La tierra pura", Alan Spence.


"La tierra pura" tiene el especial encanto de las novelas que tratan del lejano Oriente. Su autor, Alan Spence, nos describe el Japón, inmediatamente después de su apertura al resto del mundo.
Sólo cinco años antes del comienzo de esta historia, el comodoro Perry había echado el ancla en la bahía de Edo. Todavía existía un recelo no exento de odio hacia los extranjeros. Todavía, la casta samurai, mantenía su influencia, por más que el shogun o sogún prohibiera llevar armas y hacer uso de ellas: Las terribles katanas.
El protagonista, Thomas Glover, abandona Escocia, para emprender un viaje a una tierra remota, de costumbres y mentalidad diferentes. Aunque al principio le supone un gran esfuerzo de adaptación, logrará habituarse a una nueva forma de vida que hallará fascinante.
Podemos incluírla en el ámbito de la novela histórica.
Recomiendo este libro, por su calidad, por su prosa suelta y precisa, y sobre todo por tratarse de una historia que se desarrolla en un momento decisivo para el Japón.
Además, no deja de recordar una ópera famosa: "Madame Butterfly".