miércoles, 15 de julio de 2009

En el calor de la noche...


Me viene a la memoria, que es así de caprichosa, esta gran película, protagonizada por Sidney Poitier y Rod Steiger. Y es que estas noches hace mucho calor. Hemos pasado algunas sin apenas poder pegar ojo por la insufrible chicharrina.
Esta película, que puede considerarse de culto, trata el problema racial dentro de la misma policía. Y el encubierto enfrebtamiento entre el sheriff de un pequeño lugar del sur, donde es el rey, y el policía del norte, que, por pura casualidad ha de detenerse allí una horas.
Muestra la aversión racial en toda su crudeza. Sólo el sheriff, duro, inflexible, baqueteado por la vida mostrará algún signo de humanidad.
Mientras, los acontecimientos irán destapando la corrupción moral del lugar.
Para noches de calor, es muy aconsejable.
A ver si refresca un poco...

lunes, 6 de julio de 2009

Breve relato del Filósofo, amigo del Coco...


ÉRASE UNA VEZ un pájaro verde que buscaba una hipotenusa para que le enseñara canto.
Y no la encontraba...
Por más que miraba y remiraba en todas partes...
Cierto día, un logaritmo amarillento por el uso, le dijo: "Conozco un triángulo equilátero que se aburre, y podría enseñarte..."
Fue el pájaro verde a casa del triángulo equilátero, y éste, le propuso ensayar todas las mañanas, de siete a nueve. Así, fue pasando el tiempo, hasta que se presentó un área de círculo, protestando por los cantares mañaneros, ya que dormía hasta muy tarde, porque trabajaba en un colegio y las clases comenzaban a las cuatro.
Iba acompañada de un pentágono griposo y de una ecuación de primer grado que estaba preparando oposiciones para ascender a segundo.
El pájaro verde tuvo que suspender sus lecciones por el momento.
Cuando ya terminaba la primavera, cierto atardecer leyó en el periódico que un rombododecaedro mocho, ya jubilado, impartía clases particulares.
Y allí se fue.
Pero el rombododecaedro estaba en otra ciudad, cuidando a una ´tía suya, descendiente del teorema de Thales, enferma de paralelismo crónico, y tampoco pudo ser.
Al final, harto de tanto peregrinaje, el pájaro verde decidió que lo mejor era aprender por su cuenta, y se puso un disco de Enrico Caruso, que escuchaba sin parar,
Y llegó a cantar como él.
Lo contrataron en la Scala de Milán, pero, una pirámide truncada, que siempre son muy envidiosas, le puso una zancadilla y perdió el contrato.
Entonces, se instaló en los bosques de Viena, donde viva cantando arias famosas para deleite de los paseantes.
Además, en una recepción de la embajada de los círculos polares, hizo amistad con una línea recta indefinida, y se llevan muy bien...
Lomalo es que al ser indefinida, nunca se sabe dónde comienza y dónde termina...
Pero se llevan muy bien...

Algunos poemas...(3)


En una primavera de tristeza
se duerme un sueño tibio de papel...
Vuelan las mariposas sobre él
en torno a esa ilusión de mi cabeza...
Por más que yo desgarre la corteza
del tiempo en busca de tu dulce piel
muerto está ya el aroma del clavel,
lejos tu sabor vivo de cereza...
Los años se nos llevan y los vientos
resecan la esperanza de la vida...
Quedamos como gatos soñolientos
buscando la quietud en la escondida
senda de desolados pensamientos
que hoy, para más dolor, está perdida...

Algunos poemas..(2)


Si hubiera muerto aquel día
quizá estuviera contento,
quizá no supiera nunca
que existen sombras y miedo...
Que se bebe la amargura
y corrompe el pensamiento...
¡Ay, la llama del amor
es algo débil y el viento
más tenue puede matarla..!
Y luego, todo es un sueño...
Plagado de rosas negras
y aroma de tus recuerdos...

Algunos poemas...(1)


Hay un enjambre de vientos
donde duermen las gaviotas...
Y un jardín, y algunas notas
de un cantar que ya está muerto...
La llave de aquel jardín
se la llevaron las olas...
Y en medio de sus sonoras
pesadumbres hay un cierto
aromas de prados verdes ...
Y mi esperanza, marchita,
llorando está, nada vuelve...

Antiguos poemas...


El Poeta amigo del Filósofo, que es a su vez amigo del Coco, ha encontrado unos poemas perdidos entre libros que ya no utiliza, entre papeles amarillentos, en lugares insospechados de su casa...

Y ha revivido ilusiones antiguas, antiguos afanes y desvelos, decepciones que en su día hirieron su alma, noches en vela, alegrías que se disiparon, y mucha, mucha soledad...

Escribir poesía es doloroso... Lo dicen muchos poetas... Arañar las entrañas del alma en busca de emociones, recuerdos y vivencias...

Ilusos los que busquen la paz escribiendo versos...

La poesía destruye el alma de quien la escribe...

Y al final, se desearía no haber escrito nada.

Pero la atracción de los versos es irresistible...

Por último, sólo se desea la paz y el olvido...

jueves, 2 de julio de 2009

Ha pasado un año...


Pasó el tiempo deprisa...
Como siempre pasa...
Sin notarlo...
Otra vez los campos cosechados dan al paisaje un tono uniforme...
En el horizonte, nubes de tormenta...
Ha pasado un año...