martes, 3 de junio de 2008


"ONÍRICO IV"

Dedicado a Ana Cobos.
(No dejes de ser feliz...!)



Unas flores de almendro,

en pleno mediodía,

relucientes de sol y de blancura.

Su efímera ternura

volará con el viento.

La crecida del Ebro.




Yo no sé qué va a pasar, pero la avenida del Ebro que ya tenemos encima y que alcanzará su nivel máximo en la madrugada del miércoles, con un caudal de unos 2000 m3/segundo, (aunque los optimistas dicen que será menos), no puede traer nada bueno para la expo.
Ayer, sobre las once de la noche hice estas fotografías, donde se puede apreciar la magnitud del caudal a esa hora.
Lo peor está por venir.
A diez días de la inauguración de la expo, la situación da mucho que pensar.
Habrá que esperar hasta el fin de semana para que las aguas vuelvan a su habitual cauce.
Ya veremos...
No deseo anticipar nada.
Pero ya veremos...

lunes, 2 de junio de 2008

De "Vaniloquios".Poesía. José Luis Trisán.

SI NIEVA SOBRE EL MÁRMOL, SE MORIRÁ LA LUNA.
MELOMANÍA DE ABSOLUTISMO LÁBIL, Y ASÍ UNA SUAVE
LENGUA LAMIENDO EL CORAZÓN O FLUYEN FLAUTAS.
UN SILBIDO DE ESCUALO EN EL SALÓN OSCURO.
TOCADLE SUAVEMENTE A UN VIOLÍN LOS OJOS.
SI NIEVA SOBRE EL CLAVE, AGUJAS EN LA LUNA.
De "Abstracción de la nieve"

domingo, 1 de junio de 2008

José Luis Trisán. "Vaniloquios".Poesía.

Tengo aquí su primer libro publicado, "Vaniloquios", finalista del premio "Adonais" de poesía en 1987.
Es un libro que me ha hecho compañía desde que lo recibí, en el verano de 1988, con una amable y cordial dedicatoria.
Se divide en cinco partes:
"Abstracción de la nieve"
"Marzo Añil"
"Dibujada luz"
"Pacto de plata y rosas"
y
"Versiones del otoño".
Es una poesía diferente. Una forma de hacer poesía inhabitual. Las emociones que suscitan los versos contenidos en este libro son infinitamente variables. Un mismo verso, leído en un tiempo u otro, no suena igual, no dice lo mismo. Puede parecer brillante como una mañana soleada de junio, o bien sombrío y desgarrador en el instante siguiente. Digamos que tiene la virtud de amoldarse a los incontables estados anímicos del lector, que es un ser humano a fin de cuentas.
José Luis Trisán no indica rotundamente, sino que sugiere, sugiere siempre, no señala un camino sino un sin fin de posibilidades de sentir su poesía.
Habla de cosas aparentemente pequeñas, sencillas, pero que constituyen la esencia de la vida. De vez en cuando, alguna alusión literaria o musical o plástica, encubierta, como el suelo de un bosque en otoño. Hay que levantar la capa de hojas para descubrir el misterio que ocultan, la humilde hierba húmeda y la fragancia de la tierra mojada.
Escalofríos dan a veces al leerlo. Escalofríos porque en todo el libro existe como un recuerdo constante de la fugacidad, de nuestra fugacidad, que deshace la ilusión vana de creernos seres eternos.
La belleza de los versos de José Luis..., pues no se sabe bien dónde está, dónde radica. Se trasvasa de unos versos a otros, de una construcción a otra. Pero es evidente que existe. Sí, existe de verdad. Es inmaterialmente palpable.
Quizás porque forma parte de ese umbral entre la realidad y los sueños, duermevela lírica que transpira sensibilidad, ironía a veces.
Humanidad, siempre.
Y no voy a seguir.
Que un libro de poemas me siga cautivando a pesar del paso del tiempo, es maravilloso, porque quiere decir que continúa remudándose, como un Fénix hecho de algo tan sutil, leve y quebradizo como son las palabras, escogidas, colocadas estratégicamente, en una arquitectura continuamente cambiante.
"Vaniloquios" es ya como viejo vino suave que se recomienda a sí mismo por el aroma, que promete (y cumple), renovadas satisfaciones.

Un viejo cuaderno...

Un viejo cuaderno lleno de poemas que escribí entre los 13 o 14 años y los 17 o 18.
Un viejo cuaderno, donde volqué todos mis sentimientos, emociones, ilusiones y soledades.
Es conmovedor volver a vivir a través de unos versos.
La verdad es que a lo largo de mi vida he escrito mucho.
Hay poemas que se han perdido, absolutamente irrecuperables.
A veces, entre las páginas de un libro encuentro una hoja de papel donde reflejé un instante, un momento de mi vida, quizá el anhelo de amar, de ser amado...
El cuaderno, de tapas gris azuladas, contiene otras anotaciones. Un examen de... Presentar un dibujo el día...
Y nombres: Laura está por todas partes...
Apenas si puedo recordar su rostro...
Pero sé que existió, que un día soñé con ella, y que compartimos la soledad de algún camino, y más de un tierno beso al atardecer...
Toos hemos sido jóvenes...
Ahora, sólo quedan unos versos...
Unos versos en un viejo cuaderno...

"Salem"


Esta es "Salem", una gata gris, atigrada, que nos hace el honor de vivir con nosotros, los gatos son así, ya se sabe.
Va a cumplir ocho años.
Pero sigue igual de traviesa y juguetona, y propensa a todo tipo de trastadas y atenta a cualquier descuido para llevarse un buen bocado a la boca.
Raramente ronronea, bueno, lo hace alguna vez, pero considera que ya ha ronroneado bastante, y que se supone que ya no tiene que demostrar nada.
Sus uñas son tremendas, afiladas como cuchillas, aunque nunca nos ha arañado.
Sin embargo, con los extraños, puede ser agresiva, lanzarse a la cara y..., bueno, cualquiera sabe!
No se lleva bien con los otros dos gatos, y si es necesario resuelve las cuestiones a bofetadas.
Le gusta sentarse en mis rodillas, cuando estoy leyendo o escuchando música.
Es inteligente y con un oído finísimo.
Su maullido no tiene nada que envidiar a Iván Rebroff, sobre todo cuando está en celo.
"!Maoooooooo¡"
Tiene buen apetito pero nunca engorda.
No se deja coger si no quiere.
Es muy friolera y busca siempre fuentes de calor, como el monitor del ordenador, el decodificador de canales, o simplemente, una superficie que la aísle del frío.
Suele amanecer a los pies de mi cama
Y si cualquiera de los otros dos gatos se acerca, los echa enseguida.
Yo no sé si un gato es un animal de compañía. No estoy muy seguro
El humorista Antonio Burgos ha publicado más de un libro sobre los gatos. Su lectura es amena y divertida.
Y nos enseña a conocerlos mejor.