martes, 23 de agosto de 2022

...se va el verano...!

 







"...se va el verano...! ...se va el verano...!

Tic-tac...! Tic-tac...!

Y siento cómo los granos de arena,

uno a uno, 

se van dejando caer,

implacablemente...

Quisiera guardar un poco de sol en una caja...

Como quise hacer con ese copo de nieve,

O las primeras violetas...

Tic-tac...! Tic-tac...!

Por qué se va el verano...?

Ha sido duro, terrible...!

Pero, al final, hemos llegado a quererlo...

...se va el verano...!

Se nos escapa de las manos,

huye de nosotros...

Vuelve, verano, vuelve...!

Que tus días del dulce junio,

fueron felices...!

Que julio alternó soles y lluvias...

Y agosto, con sus campos segados,

teñidos de oro falso cada tarde...

Tic-tac...! Tic-tac...!

Se va-se va...! Se va-se va...!

Oh, qué pronto acortan los días...!

Las tijeras de podar del tiempo,

recortan los amaneceres

y menguan los ocasos...

...se va el verano...! ...se va el verano...!"










(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).



sábado, 13 de agosto de 2022

Ardientes tardes de agosto...








 La última vez, 

el verde y el amarillo

cubrían este valle...

Tánto tiempo ha pasado...?

Los días de agosto,

con sus tardes de fuego,

son realmente agotadoras...

Quién sale a los caminos...?

Quién se atreve a recorrer

 las sendas polvorientas...?

Porque no llueve...!

Alguna vez,

el cielo se torna oscuro,

y parece que las nubes

van a derramar un diluvio sobre nosotros.

Pero...pasan de largo...

Y se llevan la esperanza

de que una gotas de agua

refresquen el ambiente...

No se habla de otra cosa...!

Lo que todos olvidamos,

es un hecho 

con el que no podemos enfrentarnos:

Estamos en verano...!















(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).



viernes, 8 de julio de 2022

Poema de los viejos amantes...

 






El tiempo...,

no ha pasado...,

sí ha pasado...

Noches de luna,

noches de lluvia...

Y el sol de la mañana,

silencioso sol,

que dora tapias y fachadas...

Cómo fue vuestro amor...?

Como ha sido vuestro amor...?

Es, todavía...?

He pasado cerca,

os he contemplado un momento,

sin molestar...

Arañazos del tiempo,

acaso un estío

demasiado ardiente...

O un invierno crudo y despiadado...

He seguido caminando,

cruzando el puente

como antaño hacia...

Qué habrá sido de mi amor,

aquel que iluminaba

las horas más oscuras...?

Ya no lo sé...!

Paso deprisa,

no quiero molestaros...!

Una vez hubo un beso...












(Archivo: cuevadelcoco

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).

miércoles, 22 de junio de 2022

Ray Bradbury: "El vino del estío".

 






Es la primera novela de Ray Bradbury,

al margen de la fantasía científica,

o, como se conoce popularmente,

ciencia ficción.

Un libro feliz,

una historia de verano,

de un verano cualquiera,

pero, que, para su protagonista,

será el mejor

y el más maravilloso de todos.

Con sus zapatos nuevos,

ligeros y flexibles,

se sentirá con alas en los pies,

y capaz de saltar por encima

de vallas y de setos,

de competir con el viento de la mañana

por las sendas

todavía húmedas de rocío.

Como Tom Sawyer

y su inseparable Huck Finn.

Vitalidad e inocencia,

propias de un niño de doce años,

que observa, escucha y descubre,

aspectos insospechados de la vida.

Bradbury, 

ha convertido en poesía 

las jornadas de tres meses estivales.

El futuro no importa.

Sólo la luz,

rotunda, densa, acariciante...
















(Archivo: cuevadelcoco).





martes, 21 de junio de 2022

Balada para el 21 de junio.

 






He dejado ante la puerta del verano

todo aquello que ya no me sirve.

Un recuerdo roto,

otro, remendado,

y alguno más,

manchado por el óxido del tiempo.

Y varias canciones viejas

que me llenaban el alma

de oscura melancolía.

La puerta del verano...

Un buen lugar

donde desprenderse de todo lo inútil.

Y olvidar, olvidar sin miedo...

Incluso los temores arraigados 

desde la lejana infancia.

He dejado más cosas

en la puerta del verano.

No le servirán a nadie...

Y, traspasado el umbral,

me adentro en la luz grata

del primer ocaso.

Quizá el más puro,

el más limpio,

recién estrenado...














(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).







lunes, 20 de junio de 2022

Mañana ya será verano..!







                                                       "Noche de verano".

Edvard Munch.


Ay, los veranos...!

Los dorados veranos de nuestra infancia,

cuando sólo éramos

despreocupados pajarillos,

recorriendo descalzos,

el camino de arena

junto al  riachuelo,

en el que refrescábamos los pies...

A la sombra de los frondosos álamos,

jugábamos a construir casas,

puentes y castillos,

con piedras planas,

ramas y juncos...

Tardes interminables,

que culminaban en espléndidos ocasos...

Ay, dulces y viejos veranos...!

Vuestro recuerdo,

ha iluminado horas sombrías,

plomizas jornadas invernales,

y momentos que sería mejor olvidar...

Mañana, ya será verano...!

Que la luz estival

penetre hasta los más recónditos

lugares de nuestra memoria,

y los libere de todas las sombras...!















(Archivo: cuevadelcoco).




























domingo, 19 de junio de 2022

Acariciando ya el verano...







 

Han pasado los días,

o hemos pasado por ellos...

No importa...

El verano está tan cerca,

que podemos sentirlo

en la yemas de los dedos...

Las amapolas,

han desaparecido...

Y los trigales también...

Es el comienzo de un nuevo ciclo.

Días de calor, 

de muchísimo calor!

Que ha llegado antes de tiempo...

Eso dicen.

El largo camino hacia la luz,

esa senda que parecía interminable,

culmina ya.

La hierba, amarillea y se seca.

Los caminos, se tornan polvorientos.

Y el sol, implacable,

se derrama sobre nosotros.

Llega, sin avisar,

y una vez más,

el esplendor del estío.















(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).






jueves, 12 de mayo de 2022

Ir al cine...





"Sesión de cine".

Edward Hopper.



¡Definir el cine...!

Difícil... 

Quizás es el arte de la luz y la transparencia.

Sin estos dos elementos esenciales,

el cine no existiría...

Y ese fenómeno natural,

que consiste, fundamentalmente,

en la persistencia de las imágenes en la retina...

Que permite conectar cada nuevo fotograma con el anterior,

formando una sucesión continua,

 reflejando el movimiento...

O la ilusión del movimiento...

Se considera la cinematografía, como el Séptimo Arte,

añadido a la seis artes clásicas.

¡Puede ser...!

En el cine, todo es posible.

Se puede viajar en el tiempo y en el espacio.

Vivir otras vidas, diferentes de las nuestras,

emocionarnos con ellas,

y olvidar, sobre todo, la cotidiana monotonía.

Llenarnos de esperanza,

y saciar nuestra sed de viajeros impenitentes.

El ser humano, en el fondo, sigue siendo nómada.

Casi adolescente, recuerdo un verano,

que en compañía de un amigo,

íbamos todas las tardes a un pequeño prado,

próximo a las vías del tren, para verlo pasar, 

camino de..., eso es lo de menos...

Uno de mis tíos abuelos, trabajó para la famosa Pathé,

que transportaba  al espectador 

a los lugares más remotos del planeta.

Y, cuando refería sus peripecias,

no podía dejar de sentir una buena dosis de envidia.

Conocíó, además, a muchos actores y actrices.

Hablaba de Grace Kelly, 

como si se tratara de su sobrina.

El mundo se hizo más pequeño por obra y gracia del cine...

Por supuesto, y como no podía ser de otra forma,

fue utilizado por las diferentes ideologías,

bien para ensalzar su causa,

o para atacar moralmente al contrario.

La industria cinematográfica,

dividió al mundo en "buenos" y "malos",

porque pronto se comprendió que era un arma 

de infinitas y contundentes posibilidades.

Arnold Hauser, en su "Historia social de la Literatura y el Arte",

dedica el último capítulo de la obra,

que titula "Bajo el signo del cine",

a la gran influencia qué éste adquirió, 

ya en los comienzos del S. XX,

y su enorme función propagandística,

 sobre todo, a partir de los años treinta.

La primera de las tres décadas más brillantes de la historia del cine.

Desde 1930 a 1950, el "séptimo arte",

logró alcanzar las más altas cotas de calidad y prestigio.

La incorporación, tanto del sonido como del color,

permitió lograr producciones inolvidables.

Al principio, el cine no contenía argumento alguno.

Esto cambió de forma radical, con los primeros cineastas,

todavía en el etapa "muda".

Y el elemento que no puedo ni debo dejar de mencionar,

es el montaje.

Así de simple.

El montaje, permitió construir historias,

de manera que fueran creíbles,

dividiéndolas en escenas

y facilitando así su seguimiento.

El director capta escenas.

El montador se encarga de relacionarlas.

El escritor, crea.

El editor, reconstruye lo escrito.

En el cine, sucede lo mismo.

Y creo, que, por hoy, he llegado al final.










(Archivo: cuevadelcoco).




 

domingo, 3 de abril de 2022

Poetas en el olvido: José María Pemán.






José María Pemán.


Después de la corrida.


Hay un bochorno de siesta.

Apenas se mueve el viento.

Queda en el aire un lamento

como un jirón de la fiesta.

Como un ,ultimo vagido

del gran tumulto sonoro.

Como un hilillo de oro

de un alamar desprendido...


Silencio. En el redondel,

inmóvil, triste, callado,

un abanico olvidado

y un clavel...


En el pueblo, unos reflejos

del sol que se va. Unos dejos

de amarguras en las almas.


Y muy lejos, entre palmas,

un fandanguillo...


Muy lejos...










(Archivo: cueva del coco).





 

jueves, 31 de marzo de 2022

Este marzo que termina...








No estará mucho tiempo posado en esa rama...

En cualquier momento, desplegará las alas,

y se irá, ¡quién sabe a dónde...!

Y marzo, todavía en su rama,

aunque sea por una horas,

también saldrá volando...

El paso del tiempo nos llena de tristeza.

¡Ay, que los días no vuelven...!

Te recuerdo en esta tarde, que va declinando...

También tuvimos nuestra rama.

Instituto, el descanso a media mañana, 

vuelta a las aulas, y a casa.

Te acompañaba hasta tu portal, 

un fugaz beso, hasta la tarde,

paso a buscarte, vale, no te vayas aún,

reencuentro antes de las dos horas de clase,

quedamos a la salida, el primero en llegar, que espere,

paseo por el parque, frío, viento frío,

se me saltan las lágrimas con este viento,

dame la mano, ¡qué mano tan fría...!,

y el rumor del agua en la pequeña fuente,

tenemos que volver, hasta mañana...,

un beso precipitado, y otro, y otro,

no me sueltes la mano, no te vayas,

y yo me iba, llevando conmigo 

esa última mirada tuya.

Amorosamente traviesa,

prometedora de dulces tardes de junio,

hierba alta, dorada por las luces del ocaso.

Nuestra rama, invisible,

sólo real para nosotros,

avecillas sin alas propias todavía...











(Archivo: cuevadelcoco).


 


 

Don Quijote y yo.

 





"Don Quijote y Sancho".

Ilustración de Gustavo Dore.


En una de las estanterías, estaba "el Quijote",

o sea, "La historia del ingenioso hidalgo

Don Quijote de la Mancha",

de Miguel de Cervantes.

Pero esto, que era de Cervantes, ya lo saben todos.

Todos..?

Quizá los de mi generación lo sepamos, 

pero los chicos de hoy, 

la verdad es que lo dudo.

Decía que estaba en las estanterías del pasillo.

Un libro grande y grueso, encuadernado en piel,

y con huellas del paso del tiempo.

Si, allí estaba, esperando.

Yo, en una tarde solitaria de octubre,

no me atrevía a sacarlo de allí.

Diez años, once en enero.

Sería para partirse de risa,

 como afirmaba el padre escolapio,

que intentaba transmitirnos una buena  ración,

día a día y paso a paso,

de útiles enseñanzas y otras cosas que lo eran menos,

con el fin de superar el examen de Ingreso en el Bachillerato.

Prueba que se realizaría a principios de junio.

O sea, que Cervantes escribió un libro de humor...

Hoy, ya no lo veo así.

Es una historia amarga, llena de incomprensión,

y saturada de soledad.

D. Quijote se mueve entre personajes

de las más variadas condiciones y estamentos sociales.

Todos se burlan de él.

Que continúa su andadura, impasible,

conmovido sólo por las constantes injusticias que contempla,

y que se le van presentando a lo largo de sus aventuras.

Su ideal, y más vale tener uno que ninguno, 

aunque sea causa de sus muchas contrariedades,

lo eleva por encima de sus semejantes.

Que no creen en nada...

Y si creen en algo, ese algo está reseco,

 apergaminado, gastado y sucio.

Todos los impulsos del hidalgo,

son una ofrenda a su dama.

Cervantes, D. Miguel, acaso sin ser consciente de ello,

escribió una historia de amor.

Que termina mal, muy mal.

Don Quijote, a pesar de los pesares,

es el único que se salva, 

porque sólo él evoluciona,

y llega a ser consciente de su propia identidad.

apunto de cruzar a la otra orilla,

reconoce que es y se llama Alonso Quijano.

Un día estuvo cuerdo, 

luego, perdió la razón,

y, por fin, tras muchas desventuras,

vuelve a ser él msmo.

Los demás, incluído Sancho, 

seguirán atados a la rutina, a la monotonía,

al gris estado en el que todos los días son iguales.









(Archivo: cueva del coco).








viernes, 25 de marzo de 2022

Primavera: Traviesa y efímera...







 


Cuando el invierno parece

que comienza a alejarse,

(pero solo lo aparenta...),

nos quedamos sorprendidos,

contemplando la nueva floración...


Y aún no es primavera...


Pero la naturaleza parece tener prisa,

comienza a impacientarse,

y asoman las primeras flores,

tímidas, delicadas,

que parecen pintadas

por un artista oriental...


Es la vida, que retorna,

y se despereza lentamente...


Pero es tan fugaz, 

desaparece tan pronto...!

Como un sueño feliz,

del que despertamos con una sonrisa...


Y los pétalos se van con el viento,

los envuelve en sus remolinos,

 se los lleva lejos...


Las primeras hojas, tiernas y transparentes,

se van desplegando con el sol y la lluvia...


Es el final del sueño,

un hermoso sueño...










(Archivo: cuevadelcoco.

Imagen: mirarlookcuevadelcoco).

(Dedicado a Yayo Félix, que me anima a seguir...)

viernes, 7 de enero de 2022

Andanzas escolares: La Navidad se fue...








Nochebuena, Navidad, nochevieja, Año Nuevo, 
noche de Reyes, día de Reyes,
y de pronto, un vacío, un tremendo vacío.
Cierta tristeza al recordar esos días pasados,
tan familiares, tan entrañables, 
y la libertad de poder ir y venir 
quedar con los amigos, 
recorrer los caminos más cercanos,
siempre que no hubiera nieve...
Pero la Navidad se había ido...
La caja de acuarelas,
los "Cuentos de Andersen",
los lápices de colores sin estrenar...
Al día siguiente de Reyes,
las figuras que conformaban el "belén" familiar,
regresaban a su caja de cartón,
y al hueco del armario,
arriba del todo,
donde también se guardaban 
más cajas misteriosas...
Volver al colegio...,
a sus oscuros pasillos  y sombrías escaleras....
El lento camino hacia la luz,
apenas había avanzado unos minutos.
Otra vez el silencio del aula,
las filas al terminar los breves recreos,
las tareas que debíamos realizar,
para ser presentadas a la mañana siguiente.
El reloj, que parecía dormido.
¡Ay, la relatividad era eso!
Einstein tenía razón!
Sólo una tregua: Los domingos.
Los benditos domingos...
Y así, largas horas, 
frías y desapacibles.
Un halo de tristeza
parecía envolverlo todo:
¡La Navidad se había ido...!














(Archivo: cuevadelcoco.
Imagen: mirarlookcuevadelcoco).