domingo, 16 de junio de 2019

Poesía...cada día...





"Al final de la tarde".
Mateo Lahoz.


Bastaba una palabra. Suficiente.
Y una mirada. Seda entre nosotros.
La tarde, diluída entre las luces
de un ocaso de marzo. Primavera

con nieve arrinconada en los caminos,
bajo los matorrales soñolientos,
donde el sol no llegaba todavía.
Los labios doloridos. Beso hiriente

seguido de otro beso apaciguado.
Urgencia de caricias, por si el tiempo,
tejido de engañosos laberintos,

pudiera separarnos. En el viento,
derramaban las tímidas violetas
su bálsamo aromado de esperanzas.















(Archivo: cuevadelcoco.
Ilustración: Mateo Lahoz).













(Archivo: cuevadelcoco.
Ilustración: Mateo Lahoz).




miércoles, 12 de junio de 2019

Mis poetas: Pablo Neruda...







Pablo Neruda.


Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.

Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi seda ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos, alegres como brasas.

Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

De "Veinte poemas de amor 
y una canción desesperada".














(Archivo: cuevadelcoco).

martes, 11 de junio de 2019

Confesiones...






"La boira".
Obra de Mateo Lahoz.


Hoy he sentido el tiempo más que nunca.
Corría yo tras él. No lo alcanzaba.
Rostros me contemplaban impotentes.
Estaban más allá del horizonte.

Un profundo dolor, eco de ausencias,
vagaba por los grises laberintos
que albergaron un día mi memoria.
El reloj me contempla y no sonríe.

Confusas campanadas en la tarde,
preludian el ocaso. Soledad
perdida en los pasillos que no existen.

El alma se fragmenta en primaveras.
Un espejo refleja mi nostalgia.
Quiméricos ensueños. Ya es de noche.













(Archivo: cuevadelcoco.
Ilustración: Mateo Lahoz).




viernes, 7 de junio de 2019

Poesía...cada día...







"Nubosidad variable".


A pesar de que el tiempo se ha llevado
los lugares dorados de mi infancia,
y duermen en un lecho de hojas secas
los días que atesoro en la memoria,

aún voy recorriendo los caminos
intentando atrapar algun recuerdo.
A veces hallo sombras. Un colegio
en el que no moraba la alegría.

Y una casa enterrada en el silencio
de las tardes de invierno, interminables.
Viejas fotografías enlutadas,

teñidas del dolor de las ausencias.
Restos de luz dormida, en los estíos.
Y nubes de tormenta en el ocaso.














(Archivo: cuevadelcoco.
Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).







domingo, 2 de junio de 2019

Mis poetas: Blas de Otero.







Blas de Otero.


CÁNTICO ESPIRITUAL

Todo el amor divino, como el amor humano,
me tiembla en el costado, seguro como flecha.
La flecha vino pura, dulcísima y derecha:
el blanco estaba abierto, redondo y muy cercano.

Al presentir el golpe de Dios, llevé la mano,
con gesto doloroso, hacia la abierta brecha.
Mas nunca, aunque doliéndole, la tierra le desecha
al sembrado, la herida donde encerrar el grano.

Oh Sembrador del ansia, oh Sembrador de anhelo,
que nos duele y es dulce, que adolece y nos cura!
Aquí tenéis, en baza de horizontes, mi suelo

para la vid hermosa, para la espiga pura.
El surco es como un árbol, donde tender el vuelo,
con ramas infinitas, doliéndose de altura.













(Archivo: cuevadelcoco).