viernes, 31 de octubre de 2008

Despedimos octubre...

¡Cómo pasa el tiempo!
Si parece que desde el verano sólo han transcurrido un par de días...
Pero el tiempo no se detiene...
¿Somos conscientes de ello..?
¿Somos conscientes de que quienes nos detenemos somos nosotros..?
De que un día, seremos como las hojas otoñales...
A veces, tantos afanes, tantos esfuerzos, quedan truncados por ese "viento" que no tiene reparos en arrastrarnos de una vez por todas...
Octubre se va, en realidad ya se ha ido...

¡Halloween...!

La verdad es que las celebraciones de importación no me resultan demasiado simpáticas precisamente.
En mis años infantiles, ni siquiera se conocía el término.
La única celebración era la posibilidad de tener dos días seguidos de fiesta en el colegio, verdadero regalo en mitad del otoño...
Pero somos un pueblo que se pirra por celebrar lo que sea, mientras conlleve juerga, jolgorio y uso y abuso de todo lo que se suele trasegar en ocasiones parecidas...
Así que ya está "halloween" incorporado a nuestros eventos...
A este paso celebraremos el 4 de julio, al Día de Acción de Gracias, con pavo incluído, y lo que sea menester.
Sí, es una exageración, pero nunca se sabe...

jueves, 30 de octubre de 2008

Los pensamientos del Filósofo...

El Filósofo, amigo del Coco, también ha encendido su chimenea...
Y después de cenar, se ha sentado a contemplar el fuego...
Han pasado los años.
Los recuerdos acuden y se suman a otros recuerdos...
Fuera, la nieve...

Primeras nieves...

Han llegado las primeras nieves...
En la cueva del Coco arde un buen fuego en la chimenea...
El zorro está junto al fuego, sobre un almohadón, enroscado, hecho un ovillo...
El milano, posado en el respaldo de una silla, y el pájado oscuro, en el sillón de lectura del Coco...
Las primeras nieves...
Fuera, la noche.
El Coco piensa en su amigo el Filósofo, que estará solo en su casa.
Quizás mañana reciba su visita.
Puede que mañana luzca el sol y la nieve brille...
Ahora, sigue nevando, y el viento levanta remolinos de ventisca...
En lo profundo de la cueva, en lo más abrigado, el Coco lee...
Sus amigos le acompañan, pero siente un no se sabe qué por su amigo el Filósofo...
En fin, mañana será otro día...

martes, 28 de octubre de 2008

Poesía...cada día.


Tornan las turbias horas vespertinas
y enturbian el ocaso que pudiera
brillar con otoñales resplandores
llenando de nostalgia la arboleda
que dora el mes de octubre y que desnuda
el viento con sus manos implacables.
Se evade la esperanza tras los montes
y un llanto silencioso de rosales
perfuma la quietud de las estrellas,
ansiosa eternidad tras los cristales.
Hay un dolor oculto entre los sueños
que acechan desde el fondo de la tarde.
El universo interno se conmueve
al evocar de pronto tu voz suave.
(Para Virginia, "Vir", con los saludos amistosos del Coco.)

De nuevo la lluvia...

El Coco está contento porque llueve...
La lluvia de otoño tiene algo de mágico...
Es tranquila, acariciante...
El Coco se queda en la cueva, con sus amigos.
De vez en cuando se asoma para contemplar la lluvia...
Y se siente feliz, porque no faltará agua.
Y en primavera, los trigales lucirán un espléndido color verde...

Imagen del otoño...


...estas hojas que amarillean bajo el sol,
un sol que día a día pierde su fuerza,
que se levanta cada vez más tarde
y sólo calienta en los mediodías...
...son la imagen de un tiempo de calma...
...los soles exuberantes del estío
quedan muy atrás...
...la vida parece detenerse...