viernes, 12 de julio de 2013

Puente de barcas sobre el Ebro...



Detalle del puente de barcas sobre el Ebro, 
capaz de soportar el paso 
de un carro de combate...




(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

Puente de barcas sobre el Ebro...



Puente de barcas sobre el Ebro...

Detalle...




(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

Puente de barcas sobre el Ebro...



Puente de barcas sobre el Ebro...

A pesar del calor, 
los zaragozanos estuvimos allí...

 Imágenes de la ribera,
que, de otra forma,
no hubiéramos tenido
la posibilidad de contemplar...




(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco). 

...abuvilla...



Miró hacia atrás...

Y levantó el vuelo...

No es la primera que vemos este año...

Pero nunca tan cerca...




(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

...después de la cosecha...



Los trigales,
ondulantes,
sensibles al más leve viento,
son un recuerdo...

Tiempo de cosecha...

Una cierta nostalgia
de tallos verdes
y amapolas...

Y pensar,
inevitablemente,
en el tiempo que vendrá...

Sólo un árbol,
en medio del rastrojo,
pone una nota de color
en el ardiente paisaje...

¿Ansia de eternidad...?

¡Mientras no se apague
la luz en el corazón...!




(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

...pasará algún tiempo...



...pasará algún tiempo...

Y estarán maduras, jugosas, frescas,
apetecibles y tentadoras...

De momento, 
van aprendiendo de soles y de lunas,
de lluvias y calores,
de mañanas frescas
y tardes de fuego...

Todo requiere su tiempo...

No podemos cambiar
el curso de las cosas naturales...

Sólo observar, 
contemplar cómo,
día a día,
van acercándose
al punto de sazón...

Sin prisa...

Pausadamente...




(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

...en la cueva del Coco...



El Filósofo, saturado ya de los calores de estos días,
ha decidido subir hasta las rocas
donde vive el Coco en su cueva...
Y ha cruzado un riachuelo,
de aguas murmurantes,
que parece que cantan...
Se ha refrescado las manos y los pies,
y ha permanecido allí, en la sombra, 
contemplando los juegos de los dos perros...
El gato, en su cesta,
completamente dormido...
Cuando lleguen a su destino, 
será casi de noche...
Pero el Coco y el Filósofo,
contemplarán en silencio 
los últimos resplandores del día...
Y, cuando aparezcan las primeras estrellas,
sentirán el viento fresco y vivificante
que sólo se respira en las alturas...
¡Cuántas veces ha cruzado este río...!
No ha podido evitar
la evocación de Heráclito...
"...Todo fluye..."
Como fluímos nosotros,
ríos humanos,
siempre con distinta agua...
¿Hacia dónde...?
Como siempre...
¡quién sabe...!




(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).