"...no es la primera vez que he deseado subir a un tren
cuando está a punto de amanecer,
y sopla un viento
que comienza ya a ser frío...
...subir a un tren y perderme en la distancia...
...en estos primeros días de otoño
siento más que nunca ese impulso
que me invita a emprender un viaje...
...un viaje sin destino,
simplemente alejarme...
...detenerme en algún lugar al anochecer,
recorrer las calles silenciosas,
alojarme en un hostal,
y dormir...
...partir al día siguiente...
...por qué este incontenible deseo...?
... quizás porque septiembre era un mes
de reencuentros y de ausencias...
...y el horror de volver a las aulas...
...sobre todo,
sabiendo que iba a vivir mi último año en el Instituto...
...Huck Finn,
el maravilloso espíritu libre
creado por Mark Twain,
cuyo verdadero nombre era Samuel Clemens,
también sentía la necesidad de tomar un camino,
sin mirar atrás,
sin detenerse a pensar en el regreso...
...oh, vaya...!
...tropiezo de nuevo con el "Homo Viator",
de mi admirado Gabriel Marcel...
...el hombre viajero,
el hombre dispuesto a recrear la vista
en lugares remotos...
...pero, aquí estoy todavía...
...tomaré ese tren...?
... quién sabe...!
(Archivo: cuevadelcoco).


