viernes, 20 de junio de 2025
Adiós, primavera...!
lunes, 31 de marzo de 2025
Edward Hopper: La inmensa soledad...
La soledad es una pesada carga para el ser humano.
Los ancianos japoneses,
cometen delitos que equivalen
a un tiempo limitado de prisión.
Porque, de esta manera,
comparten su vida con otros de su edad,
o más jóvenes, incluso.
No les falta nada...
Pero carecen de algo muy importante:
La compañía...
Y es que, en estos tiempos,
el mundo se ha vuelto hostil,
y la sociedad no siente aprecio
por las personas cargadas de años...y de recuerdos...
Pero, la soledad se padece
incluso en edades tempranas...
Edward Hopper, a quien siempre he admirado,
fue capaz de transmitirnos el sufrimiento,
la lucha constante en el día a día,
de quienes necesitan unas palabras,
un intercambio de frases por breves que sean...
Obras que se centran en un vagón de tren,
en la habitación de un hotel,
en una cafetería de madrugada...
Cuántas tragedias, cuántos momentos difíciles,
han sido vividos
en el más absoluto anonimato...!
Hopper lo sabía...
Así, la chica que trabajaba en esa sala de cine,
la deshabitada casa junto a las vías del tren,
o el hombre sentado en una escalinata,
recibiendo las primeras caricias del sol,
son los mejores ejemplos
de esta enfermedad social,
que se agrava con el tiempo, y es una paradoja,
cuando podemos comunicarnos
con el otro extremo del mundo sin dificultad...
(Archivo: cuevadelcoco)
domingo, 12 de enero de 2025
Pequeño poema para un lejano amor.
Ilustración de Mateo Lahoz
Quizás en está tarde la recuerdes...
Una tarde de invierno, ya perdida
entre las brumas del tiempo.
Las ventanas del aula, reflejaban
nuestros rostros, todavía
con cierto aire infantil...
Fuera, la noche y la lluvia.
Nuestros labios, sedientos
de caricias eternas,
se encontraron al fondo
de aquel parque dormido.
Sin palabras. El dulce
sabor adolescente,
a miel de las nubes.
Ay, amor mío, los jardines
eran tan irreales ...!
Las manos, enlazadas,
que se negaban siempre
a un vuelo solitario...
Y un beso fugaz,
antes de decir hasta mañana!
(Archivo: cuevadelcoco.
Imagen: Mateo Lahoz.).
miércoles, 8 de enero de 2025
Lluvias de invierno...
"Lluvia de invierno".
Ilustración de Mateo Lahoz.
La lluvia...que deja las calles desiertas...
Algunas ráfagas de viento helado,
y las Navidades,
que van quedando atrás...
Quisiera, -ya sé que es un sueño...-,
salir de aquí volando como Ícaro,
y llegar al mar...
A una playa de doradas arenas...,
para caminar descalzo...
Lejos, muy lejos del frío...
Tal vez, hubieras llegado ya,
y tu cálida sonrisa
me recibiera en el ocaso...
Pero...son fantasías,
que se funden con la niebla.
Mientras, la enlutada lluvia del invierno,
resbala en gruesas gotas por el ventanal.
En el horizonte,
el tenue resplandor
de un ocaso que muere en la distancia...
(Archivo: cuevadelcoco.
Imagen: Mateo Lahoz.)
viernes, 29 de noviembre de 2024
Céfiro, el buen viento...
Céfiro, heraldo de la primavera.
Fragmento de "La primavera",
de Alessandro Felipeppi,
conocido como Botticelli.
Céfiro, uno de los cuatro animoi,
o deidades de los vientos,
sopla desde poniente.
Es un viento amable,
precursor de la primavera.
Cuando Céfiro sopla,
El invierno se retira.
Era yo un niño,
cuando lo sentí por primera vez.
A finales de febrero,
mientras contemplaba la lejanía desde la terraza,
noté que no tenía frío,
a pesar de que estaba oscureciendo.
Me llamaron,
pero me resistía a dejar de vivir aquel momento.
Aquella noche, tuve sueños dulces,
brillantes, luminosos...
¿El influjo de Céfiro...?
¡Quién sabe...!
Pero, ese año, los dos melocotoneros
y la pareja de albaricoqueros,
florecieron como nunca lo habían hecho...
Y dieron frutos en abundancia...
Sin embargo, Céfiro suele ser caprichoso,
travieso, impredecible...
Alguna vez lo sentí en mayo,
un atardecer,
volviendo del Campo.
¡Que la próxima primavera
no se retrase,
funda las nieves
y la flor de los frutales no se marchite...!
(Archivo: cuevadelcoco).
lunes, 7 de octubre de 2024
Balada para un sueño otoñal...
"Senda otoñal"
Obra de Mateo Lahoz.
Hubo un tiempo, muy lejano,
en el que tuve un perro
con el que paseaba al final de la tarde,
casi de noche ya...
Desenganchaba la correa de su collar,
y lo dejaba libre,
para que trotara a sus anchas...
Si venía alguien en dirección opuesta,
se paraba,
y volvía la cabeza hacia mí.
Era corpulento,
y más de uno,
también paseador de canes, como yo,
se desviaba, por temor a que el mío,
pudiera enzarzarse con el suyo.
Simplemente con decirle "Sigue!",
se olvidaba de cualquier posible pendencia perruna.
De allí, pasábamos al parque.
Solitario, y no muy bien alumbrado
en los jardines del final.
Luego, en un reducido estanque,
del que brotaban varios pequeños surtidores,
mi perro saciaba su sed
La noche ya era noche de verdad.
Al oeste, ni un vestigio
del deslumbrante atardecer.
Volvía a colocarle el enganche de la correa,
y, por las calles apenas transitadas,
regresábamos a casa.
Un tiempo dulce, y puede que demasiado corto...
No he vuelto a vivir un otoño como aquél.
Y mi perro, a veces, se cuela en mis sueños...
(Archivo: cuevadelcoco
Imagen: Mateo Lahoz).
domingo, 1 de septiembre de 2024
1 de septiembre...
1 de septiembre de 1939.
Es, quizás, la fotografía más difundida...
O lo fue...
La memoria colectiva,
acaso tenga residuos de este acto,
que parece simple y sencillo,
pero que dio paso
al hierro y al fuego.
Al odio, a la sangre derramada,
y al horror.
El mundo se estremeció,
Porque la barbarie,
la negación de la razón,
y el desprecio al ser humano,
anidaron de nuevo,
pájaros siniestros,
en el corazón de los hombres.
Hemos aprendido algo...?
Ya no lo sé...
1 de septiembre de 2024.
85 años después,
cuando todos
pensábamos y deseábamos
que el siglo XXI
fuese una época de esperanza,
aquella lejana y triste imagen,
ha vuelto a repetirse...
De otra forma y en toros lugares.
Pero con iguales consecuencias,
y en todos los aspectos
de la vida humana.
No, hemos aprendido muy poco.
Puede que nada...
(Archivo: cuevadelcoco).






