lunes, 17 de marzo de 2014

Nuevas fábulas de Esopo... (2)



El león, el oso y la zorra.

O..., a río revuelto,
ganancia de pescadores...








(Archivo: cuevadelcoco).

Nuevas fábulas de Esopo... (1)



La alondra y los polluelos.

O..., si algo necesitas,
hazlo tú mismo.



Nuevas fábulas de Esopo...

Por supuesto, no son "nuevas"...

Sí lo son en este blog,
donde esperamos tengan la misma buena acogida
que la entrega anterior...








(Archivo: cuevadelcoco).

...días de ausencia...



...este blog ha permanecido en silencio durante unos días...

...ayer, el Filósofo, 
casi repuesto de su dolencia"de huesos",
como suele decir,
se acercó hasta el cercano
campo de almendros,
pensando que ya habrían volado
o estarían volando
esos pétalos, que,
tanto deseaba contemplar...

¡Pero no...!

¡No se habían ido...!

¡Incluso algunos capullos aún estaban por abrirse...!

Y, a pesar de alguna que otra ráfaga
de viento frío,
estuvo contemplando,
emocionado,
esas añosas hileras,
cuajadas de flores...

Luego, tuvo que regresar...

Pero, en su corazón,
había una nueva luz, 
una dulce alegría...

Y la tristeza estaba lejos...,
quizás los vientos se la habían llevado con ellos
a sus guaridas de las montañas...









(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).






jueves, 6 de marzo de 2014

"Marzo añil", de José Luis Trisán...



OCELO otelo: el agua
sospecha de la luz.

Verbo de carne recelada,
pez náufrago por un mar de pañuelos.

Alguien llora en el agua su vacío.

Beberse las lágrimas: desaparece el mar.

Salón te hiela, flauta o puñal desnudo.

La luz, anocheciendo, admite culpa azul.

tras fruta apuñalada, sauce azul y en el agua,
ahogado ocelo pende de sus manos.






(Texto: "Marzo añil", del libro "Vaniloquios".
José Luis Trisán Encuentra.

Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

"Marzo añil", de José Luis Trisán.



BOCA a boca víbora y cristal: alhelí envenenado.

Doñeguil o fringílido: dilema.

(Se hieren mutuamente los dos filos.)

Volar en línea recta crisálida glacial.

Hiedra instantánea muere de escalofrío.

Deletérea o linfa, mutuamente.

Rictus falas, si verde. (O su reflejo).








(Texto: "Marzo añil", del libro "Vaniloquios".
José Luis Trisán Encuentra.

Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

"Marzo añil", de José Luis Trisán...



Verde: marzo enluta sus nervios: marzo añil.

Un nardo aficionado a loa música envía al campanario
la sombra de su alma.

Pero tan blanca sube, tan doncella al eclipse de una luna de yeso, que viene el mar volando.

(Que viene el mar soñando, dice el eco.)

Pasa discreto, el fantasma de un siglo de oro.

Miran los ojos de un islam encalado.

Campanil seráfico; por agudo, sufí.)

(Por místico, subí, dice el pensil.)

La luz, antes de sert la luz, era una celda blanca.

Una noche de marzo de palomas sedadas,
la soledad fue añil.








(Texto: "Marzo añil", del libro "Vaniloquios".
José Luis Trisán Encuentra.

Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

martes, 4 de marzo de 2014

¡...la luz en el corazón...!


Cada primavera,
el corazón de los almendros
se llena de luz...

Los pétalos,
resplandecientes,
que recortan sus leves siluetas
sobre el cielo azul profundo,
llenan de alegría
los troncos oscuros,
las sufridas ramas...

Cuando comienza
el letargo otoñal,
y llegan esos días invernales
tan huérfanos de luz,
sumidos en su sueño,
son felices...

Porque guardan...

¡la luz en el corazón...!








(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).